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    11/4/2009

    Berreando días con sabor

     
                                                                         
     

        Me pregunto que sucedería sí en vez de pasarme todo lo que me ha pasado, no ya donde estaría, que seguramente en el mismo sitio, pero con tan diferentes condiciones y circunstancias que, sé que no merece la pena pensarlo, aunque si, me lleva a imaginar qué hubiera sido de mí vida con situaciones diferentes, si hoy me estaría planteando lo mismo, y si, en vez de todo lo que ocurrió y de haber tenido todo más fácil…entrecomillando lo fácil, nadie lo tenemos fácil, ni al que se le aparenta fácil lo tiene... Pero, si que me es toda una incógnita ese, si en el justo momento en que, pasaron hechos que cambiaron el rumbo de mi vida, de haber tenido otra elección, si hubiera pasado lo contrarío al error en la estadística; si hoy, eso, si me estaría preguntando lo mismo, y sobre todo, me llena de expectativas curiosas, el cómo hubiera sido de no pasarme las cosas que me han pasado, qué quedaba de mí, y sobre todo, como sería mi imagen en el espejo, cómo pensaría, si hubiera llegado a cumplir mis sueños con estudios y todo aquello que dejé en el camino. Por qué hay cosas que no cambio, sobre todo a mi hija y a mi marido..., bueno, ni otras, sólo mí físico.

          Por qué no deja de ser curioso pues, metieron una foto mía a un programa, una foto de niña, y para nada, en esa foto futurible, soy la que soy hoy ni aún engordando por mi cuenta, mi imagen no es ni parecida en ese futurible, algo cambió en mí destino e hizo un curso diferente hasta en mi físico.  Lo cual me lleva a pensar qué seguramente estaba donde estoy, pero con mejores circunstancias al menos respecto al físico, y en todo el tiempo que perdí recuperándome, no cabe duda que, mejoras en la supuesta riqueza material, que es la que menos me importa, pero si lo pienso, aunque si que he ganado en experiencia, en tolerancia, en comprensión, he conocido cosas que, ni imaginaba que existían, con sensaciones y sentimientos relatables pero totalmente inenarrables y ha aumentado tanto mi curiosidad, tanto, que estoy segura qué esa se hubiera calmado de haber seguido un curso corriente o el que tenía marcado mi destino...

          Pero, si que me es de una intriga impresionante, ese que podría pasar, si hoy en cualquier momento se pudieran dar saltos hacía atrás, de haber decidido otra cosa, qué pasos hubiera dado y a donde me hubieran llevado ante este hoy… Pero me quedaré sin saberlo, aunque la imaginación puede usarse, no dejan de ser probabilidades infinitas incontables así como imposibles. La realidad es así, con un curso donde un segundo, en uno solo, cambia toda tú historia para ese futuro que puede llegar o incluso, detenerte para siempre y no continuar hacía ningún lado.

         ¿Qué ocurrirá si un día inventan la maquina del tiempo? ¿Realmente cómo en las películas cambiará el curso de la historia? ¿Existirán entonces los mundos paralelos?

         Aunque pensándolo bien, meditado, ya existen los mundos para-lelos, sí, ya que, si llevo el pensamiento, y con la imaginación, pues ya creamos mundos para-lelos (sí, lelo de tonto) que dejan al descubierto la parte de para-lelos que tenemos al soñar, aparte que, si añadimos un par de sufijos: Lepi-pedos, en esas aras de alcanzar deseos, pero que, nos van llevando poco a poco y con ello vamos alejándonos de la realidad, convirtiéndonos en eso: para- lele-pi- pedos, es decir: no más allá de una tonta sustancia del aire, sobre todo, si nos quedamos agarrando sueños que nunca serán, o, simplemente esperando a pescarlos, sobretodo, en esas de  conseguirlo todo a golpe de deseo, de esos que nos comprendan sin más, que suceda por magia, por (iba decir: por cojones, ‘por qué yo lo valgo’ como dice el anuncio…, pero no lo diré, soy muy fina para eso)...

         Ays los sueños que bonitos que son, ya me veía como en la foto del programilla futurible, toda monísima, sin esto que tanto me molesta… y no duda cabe qué más inteligente, más, más… más tonta que soy… aysss, pues la realidad debe mandar… además hay que volver a ella, y en ella, pase lo que pase, esta todo el jugo del que bebemos… y ojo, soñar hace mover el mundo,  al menos el de cada uno, pero, en esta vida, la dueña y la que manda es la realidad, y no creo estar equivocada.

     

    Imperio.

    11/3/2009

    Seguiré berreando

     
     
                                                                      
     

           Por una parte no está mal eso de seguir siendo niños, bueno, niños en ilusiones, con los ojos abiertos, pero niños de niños qué si te doy un caramelito tu te lavas la cara, pues me da qué como que no. Pero serán métodos didácticos probados, pero, aunque comprendo que, en un momento dado ese regalito de un positivo, un puntito más si haces los trabajos y si cateas con un 4 puede venir muy bien, es un engañabobos, puesto que la nota del examen es un 80% el resto, ese 20% está en los trabajos que entregas y en el comportamiento, pero, quizás por este motivo qué poco comulgo con eso de los regalitos…, aunque en la vida, si trabajando te dice el jefe haz esto gratis, dices que sí, que luego voy que ahora estoy ocupadísima, es decir: o me pagas por ese trabajo o me voy a mi casa, simpático. Así qué descubro que estudiar también es un trabajo, con razón que una compi pretenda pedir el carné de estudiante para obtener descuentos, tiene más de 27 años y eso ella no lo entiende pues, estudiante es, y quiere el regalo… Más bonica ella…

           Esto de volver a estudiar, me esta haciendo ver todo eso en lo qué caemos como pringados, como nos siguen engañando con el puto caramelo, con el ser buenos, y eso de sí me entregas el trabajo yo te regalo un punto, me dan ganas de levantar el dedito corazón muy erguidito él, y soltar eso tan feo de  tú… santa…, sí, que sarna pa ti ¡¡¡  puesto que es parte de la nota, y, cómo se cae en eso del regalito, ayss que monos que somos incluso de adultos.

           La verdad que no es tan idílico esto de querer volver a tener, o tener lo que nunca se tuvo, ya que el mundo funciona así, tienes que tener un titulo y nada más y que ya no importan los motivos, se trata de que se estudia, aunque sea en un nivel muy bajo. Pero, la cosa esta en que nos tratan como verdaderos fracasados, no cuenta el por qué se llega después de los años a retomar estudios, solo cuenta qué se ve que no sabemos nada, qué volvemos a ser niños, que buenos son los profesores que nos regalan un caramelo y con ese caramelito pues puedes aprobar. Si se esta estudiando, los motivos dan igual ya, o deben de darlo por los que se está allí, pero que no me traten como una niña tonta, que lo seré, puesto qué en mi caso no sé poner bien los signos de puntuación, no conozco nada de inglés, las mates, fueron un plomo por el qué pasé justo aprobando, pero pasé. Pero de ahí a que me traten de tonta que no se nada o de sobre todo fracasada, va un gran paso. Quizás por qué estar así, y aunque no me gané lo que me paso, si que soy una fracasada, la vida no se detiene a mirar los motivos, sino en los resultados, da igual por qué motivo has llegado a donde estas. La tilde te la colocan, y esa tilde de fracaso, molesta, duele, escuece.

           Me cabrea todo esto, no las palabras sino la actitud. Así que ni quiero pensar en los aros de las olimpiadas, esta vida es una olimpiada con aros por los que pasas por ellos o vas de culo y contra el viento. Qué lástima que, pudiéndonos llenar de cosas buenas, me cuenten la milonga que voy a ser más guapa si sé más, qué me voy a ver mejor en el espejo, ya, y los kinder sorpresa un desayuno ideal… Así que, de aquí en adelante no me voy a poner pendientes, me voy a colgar enciclopedias me duelan lo que me duelan las orejas, y me voy a vestir con tomos de diccionarios…. Nos ha jodido mayo cuanta tontería…

           En fin, ya se me pasará el cabreo, tengo muy claro qué al perder  todo lo que perdí, he de empezar por el principio, y acatar el que me traten de fracasada, esto es así… Aunque, como me jode sus caras al ver mis nervios en los exámenes, que los tengo y mucho, y sus caras, en lo que para mí sólo es un aprobado, un 9 alto rozando el 10, me miran y me tachan de aún no sé que bien…, pero prefiero no pensar ese qué, puesto que me irrita aún más.

           Aún así, tengo que reconocer que ser profesor de adultos, es un gran merito, ole por ellos, pero, ostia como me cabrean… al menos hoy, hasta que se me pase.

     

    Imperio.

    11/2/2009

    Berreando aventando el día

     
     
     
                                                                                  
     

           Hay veces que los días traen tantas lecciones para aprender de ellas que, casi pides tiempo muerto al día a día para llegar a todas, pero no, el tiempo sigue corriendo y tienes que, dejar todo recogido, estar pendiente de los tuyos, de ti misma, de aquello, de esto y de lo otro, haciendo por extenderte como si fueras mantequilla así dar sabor a los bocatas de la vida, pero no, muchas veces somos piedra y a ver como te untas para extenderte… el tiempo, no da para más y aunque vuelen tus pensamientos tus manos no alcanzan a todo, ni tus manos, ni tus gestos…

            Con lo que se aprende de todo esto qué va acercando la vida, piensas mirando hacía atrás y exclamas, si hubiera hecho esto así, si me hubiera dado cuenta, si hubiera dejado pasar… Pero retomas el día a día, y donde no llegan las palabras lo intentas hacer con besos, lo intentas poner con pies corriendo a la velocidad del sonido, lo intentas, que no es poco, pero se vuelve a cometer errores que llegaran con la vida  y después, para decirte: si hubieras hecho, si hubieras dicho, si hubieras dejado pasar… y vuelves a mirar al pasado, y das impulso hacia delante, no haciendo  lo que quieres sino  lo que las circunstancias necesitan, y me da, que nunca terminamos de aprobar el examen de la vida, pues mi hija dice: “Mamá creo qué cuando entendemos la vida, es en el último suspiro, y claro, como ya la has entendido te mueres, así que no sé si quiero comprender la vida, voy a dejarla que me enseñe, qué yo voy a seguir aprendiendo…” la miro, y veo el desorden de su cabeza que muestra en su habitación y me digo: “¡Pobre vida, la de clases extraordinarias que va tener que impartirte!”

            Pero bueno, la vida es creo que es un bombo, con una lavadora, y nos centrifuga, así ocurre que demasiadas veces solo sentimos marearnos…

     

    Imperio.

    10/30/2009

    Berripensando reflexionando

     
     
                                                                                  
     

       Demasiadas veces creamos un mundo para nosotros solos, un gran país propio, hasta con rey sin tener por fuerza qué ser monárquicos, hasta un lago propio donde bañarnos, lavarnos…, pero salimos fuera para escupir y vomitar y qué pocas veces, salvo necesidad, dejamos entrar, ya sospecho que, de no ser por necesidad y por interés, y sin esa excusa, de la cual, encima renegaremos a poco que salga mal, y no dejamos en ese intento de recibir con recelos, sin sufrir daños colaterales que, todo esto, cuando te das cuenta que compartir sin entrometer, y si lo haces qué no sea por sólo tu beneficio…

       He vuelto a estudiar, no me cansaré de repetirlo, durante todos estos años que ha durado estar envuelta entre gasas empapadas en yodo y sufrimientos, sin encontrar una cura efectiva, ya no soy quien era, quien soñé ser, por quien soñé ser y fui, y ya nunca lo seré, pero, he ido creciendo con lo que tocaba, muchas rabiosa y muy pocas veces con un acatamiento total, pero sé qué sin esa voluntad de aprender de otros, hoy no sería nada, absolutamente nada.

       Pero me choca, también es cierto qué equivocada, pensaba qué si recuperaba mi ‘nivel cultural’ todo lo que mi memoria llevaba en datos, en conocimientos que perdí, recuperándolos volvería a ser, y es importante conocer igual que es importante la ignorancia, pues sin ella no somos atrevidos. Pero hay cosas, que no están en los libros, cosas qué dan, al menos para mí el gran valor que a mi mundo lo riega, cosas que lo hace crecer y mutilarse, pero dándome cuenta que, sola en mi mundo no soy ni un habitante extraño.

       Con una tontería te mueres y te llenas de ira, con otra te sientes la mar de bien, y me doy cuenta qué en lo pequeño, casi inapreciable esta lo más grande. Ejke no sé si vuelve a ser orgullo, en esas que puedo entregar a otro, me duelen tanto los otros que, no por ser buena, que el diablo, ese diablo aprendido de niña… me tiene en un frasco y en la etiqueta, me ha puesto una calavera atravesada con dos huesos… Y ejke, estamos de exámenes, va ser un continuo estar de exámenes estos cursos, aunque la vida, si lo pienso es un continuo estar de exámenes; pero, antes del examen de lengua, estuve repasando con compañeros, aseguraban no entender nada de esas palabras tan raras como un fonema y resto de su familia, tan raros que suenan a tener que agarrar un talismán positivo y rezarle… Y, repitiendo, compartiendo, con paciencia, en lo que dio tiempo a repasar aún su intención y su posición de: No entiendo no me molesto. Sus caras tras la nota, su ver qué respondieron bien solo a lo que con insistencia… pues recordaron y sirvió de un punto, su: “Ves pude hacerlo mejor…” y no por mi colaboración, sino su cara de sorpresa de darse cuenta que en esta vida todo es trabajo, nada es gratis, algo que los humanos de a pie, olvidamos, todo es trabajo, nada viene por gracia divina…

       Y llego la mejor lección de todas, pues me creía nada por haber perdido todos esos recuerdos que llevaban años de estudios, he estado 18 estancada con recaídas continuas…, más, años peleando, por volver a estar subida a los grandes escalones de lo culto, obligándome a volver a tener, sintiéndome un deshecho con mil nadas si no recuperaba todo eso que tuve, y vuelvo a descubrir la gran lección de la vida, lo importante de esto, no esta en lo que sabes, aunque si en como lo apliques, pues lo más importante vuelvo a descubrir que esta en compartir, y esto, sé que lo hago de continuo, no puedo quedarme algo para mi sola, nunca he podido…, pero,  ya que muchas veces compartimos lo peor de cada uno, quizás por que la rabia tiene la densidad del aceite y flota exigiendo un lugar,  pero que, debajo esta esa agua que llevamos todos, y vuelvo a descubrir que el agua es la vida, y el agua se recicla, vuelve a ser nubes millones de veces, se ensucia con el barro, la beben y la filtran llenándola de hedores, pero vuelve a ser nube para volver a caer intentando ser cristalina, para que la beban y calme la sed. Y somos un 60% de agua al ser adultos, y cerramos tantas veces nuestro acuífero por no ser contaminados, qué, si no te embarras, dejas contaminarte y te reciclas viendo en todo lo ínfimo, esa paz interior llena de corrientes subacuaticas y torbellinos…incluso con terremotos, si no dejas contaminarte,  el agua tan pura que conservas como sagrada, se estancará…

       Siempre he sabido que hay que ir por la vida con un cuaderno para tomar notas, aprender de cada situación una gran lección, pues todo es una gran lección, hasta lo que crees que no… Pero ejke hay algo que me choca y estoy viendo de continuo: nos fastidia pedir, nos fastidia reconocer… a ver, ejke es algo qué me sorprende y nunca lo he entendido, quizás por qué al faltarme tanto… para mi eran dioses, gente muy importante, cualquiera, hasta eso que socialmente no se considera válido: un mendigo, con tal de que hablara sin gritar, sin pretender matarte…. Y ya creo que, siempre nos creemos qué todo lo podemos hacer solos,  que soltamos cientos de teorías haciendo un yo puedo base, y luego cuando llega la practica y el conseguir la teoría depende del trabajo, siempre un trabajo personal que extenúa y se convierte en rutina, y esta rutina, nos llega a colmar ese vaso y tiramos todo por la borda aún sin barco…

       Pero detrás de todo esto, si dejas compartir, si aprendes a decir: “con esto no puedo, pero lo quiero conseguir” dejando orgullos, no dando pena por qué tenemos excusas que usamos, creamos argumentos, benditos ellos; de que el tiempo no llega… Sin darnos cuenta que, si compartimos con otros y hacemos piña, donde no llega uno solo, en grupo llegamos a más…

       Y ejke hay tanto de negación en la sociedad, pues ella, la sociedad, que encima formamos todos, pues que nos enseñó que eso de pedir, preguntar…, es de ser tontos e inútiles, que además, sólo lo somos si nos quedamos ahí, pero no, mejor reandar la vida volviendo una y otra vez  a recopilar disculpas, y ejke, como jode pedir un favor, como jode tener que contar con otros para conseguir lo que te interesa, y ejke luego, cuando son los otros los que te piden, ya no recuerdas las veces que tu necesitaste, y de nuevo, volvemos a encerrarnos en nuestra jaula de oro, y ensalzamos como canto casi místico el para que no me pidan, no pido y si me hundo me hundo.

       Qué lástima me da esto, si nadie somos más que nadie, pero claro, la sociedad enseña a esto, solo salen en las noticias los importantes y los malos y asesinos… Cuando hay cosas que son pues eso, como tiernas, y son importantes pero, pero claro, eso nunca será de gran valor, bueno, valor tendrá sólo para un momento, un momento personal que olvidaremos, y ejke como no quedará reflejado en los grandes libros de la historia y olvidamos nuestra historia, ¡ejke no saldrá en la grande, jo!

       Así que, inventaré una gran noticia que refleje cualquier momento, con un ejemplo pues muy simple aplicable a tantos momentos de nosotros los humanos, y va ser una noticia de esas que no van con estos tiempos, ¿o si van? Sospecho que va demasiado:

       (…) “ D. Xn1fe3H2O para el fisco y DNI, pero para los amigos y familia, Pepe, necesitó un cambio de turno en su jornada laboral, un compañero le concedió ese cambio, tenía una cita necesaria para conseguir, en realidad sus sueños, y dio unos argumentos, tengo cita con…ñ2,3’1416, argumento el cual era muy razonable y por ese motivo, al ser justo pues le ayudaron. Aunque en realidad no era ayuda, pues en esta vida todo es a cambio...

        Años después, su compañero, aquel que fue generoso y vio su petición justa, simplemente necesitaba esta vez un cambio de turno para ver pasar a su amor soñado, era la última vez que le iba ver… y como esto no era justo en su argumento, y aunque fue sincero pues, contó su argumento sin mentir, pero no era un argumento de peso, trabajo es trabajo, y si se cambia para tonterías no es serio, así que, no se lo concedieron, ¡Era un argumento muy tonto, muy vano, cuando se pide algo tiene que tener su enjundia!  Y ejke, en esta vida, pues para todo hay que tener un gran argumento y eso que el bueno de D. Xn1fe3H2O, Pepe, para la vida corriente, estuvo dispuesto para lo que hiciera falta, nunca contó con los argumentos justos que contaban otros…” (…)

        Y luego, en el día día, nuestro día a día, nos extrañan las mentiras, las excusas, esas que dan como resultado, pues miles de comportamientos en el individual humano, eso sí, comportamientos muy humanos todos, que sí, muy humanos, ¿se supone qué humanos, no?

        Yo diría sociales, inherentes a la gran historia, ya que la de cada uno, pues que, siempre se perderá, ya que la historia, la grande, la del humano, la que queda en los libros, pues en ellos, vienen en letra negrita esa que indica la importancia, pues mil guerras donde murieron millones de humanos que los mataron otros humanos, qué eran mejores, ¿los qué mataron o los que murieron? Pero fue por algo importante, sí, por conseguir que un cerro hoy desaparecido por un terremoto, pero que aquel cerro fuera parte de su país, de los que ganaron con justicia a golpe de espada, bueno, espada, cañón ó bomba atómica, no es cosa de andarse con menudencias, si algo hacemos es inventar cosas útiles nosotros los humanos y en pro de la humanidad,  y así paso, había una gran excusa, un argumento importantísimo, sí, extraer aquel hierro tan necesario que estaba en aquel cerro, aunque hoy desaparecido y cuentan que por un terremoto, y ejke fue para conseguir riqueza humana, y ejke, sin hierro tenemos anemia, ¿es eso, no?

     

    Imperio.

    10/28/2009

    Berreosudo

     
     
                                                                                   
     

         Hace tiempo que dejé que el silencio se contara sus cosas… habla con tantos idiomas arcaicos qué digo yo, que, son muchos cambios de ánimo como para servirle un idioma por muchas palabras que tenga y por muy bien definidas…, puesto qué hay momentos que no hay palabras para expresarlos, y lo curioso ejke el salto; ese salto que, yo ya creo que, dentro del estomago tenemos un lazo, y se ata o se hincha, no sé bien, pero qué da la vuelta  y al corazón lo hace latir deprisa…

         Y ejke hay tantas situaciones ridículas, qué como me paso a mí, llegué a preguntar con que ‘V’ se escribía medieval, ni duda cabe qué con V intercalada…. Los nervios traicionan… Pero, otras veces, y estas si que poseen todo un secreto mágico; pues, encuentras como vía de escape a la gran pena, la carcajada, y descoloca, pero te llena, y con ella, llega un bien que, momentos antes todo se te caía encima.

         Me choca, pues es como si la gran risa, esa qué hasta te hace llorar, fuera un paño de lágrimas que limpia tu mente y qué es evidentemente útil, pues repara lo imposible, pero claro, hay que conseguir como en la buena medicina su punto justo, una dosis, ella necesaria, sin exagerar e intentar repetirla para prevenir pues, lo complicado ejke, una vez encontrado lo bueno y lo que funciona, no se abuse para prevenir o solucionar rápidamente los malos momentos que llegaran sin duda, y que así, solo te calme esa dosis en el momento sorpresa, sin acudir a buscar otra risa fácil, pues cuando la buscamos uno mismo como evasión, me da que lleva a que te vuelva a colocar con más fuerza bajo tus propios escombros.

         Sospecho qué la carcajada, es un momento muy fresco, y una vez se pasa, empeora si tratas de repetir su efecto terapéutico, quizás es un fruto de un manantial efímero… no sé. Pero, lo cierto ejke descubro a cada momento qué el equilibrio es algo tan complicado que, no sé si comprarme un nivel como ese que tienen diversos profesionales… ¡de bolas, me diría mi abuelo de estar escuchándome!

         Y ejke además, pues no creo qué el vivir más lento o más deprisa consiga hacernos dar cuenta de lo realmente valido para nuestras sensaciones y necesidades, pues lo uno, creo que no es asequible ni especulable, en esas lo uno sin lo otro. Pero claro, olvidaba qué vivimos buscando un modelo de vida correcto, un modelo de vida alegre, con bienes materiales, con muchos amigos, los cuales diciendo la palabra mágica: te quiero, ya esta, anotamos su teléfono, su dirección electrónica y ya, tenemos un amigo, con el que confundimos el aprecio con el querer, pero mejor decir te quiero no sea que muramos y no de tiempo. ¡Ays las prisas, el querer ser trabajador y no vago y no dejar para mañana, ¿En cuántos errores no nos coloca?!

         Y claro, luego llegan las decepciones: qué si no decías la verdad, no fue sincero y añadimos el nunca, y ese amigo, no te aportó nada, llegó para algo malo y, directamente soltamos el, ¡A tomar por saco!  Y muy razonable y con mucha razón, sí, va ser eso…

         Ejke claro, amamos, comprendemos, toleramos, damos… alguna vez o todas por el rasca, pero, ¡ojo! Solo en los buenos momentos… Y así pasa, y así nos va, pues nos vamos llenando el saco de decepciones, quizás por las prisas, por andar a golpe de sentimiento momentáneo, pues, no dejemos para mañana lo que podemos hacer hoy, ¡Más trabajadores que somos!

          Pero, así ocurre, así se nos llena el tejado, y no va todo a la espalda como se dice en plan dicho…y así pasa, el mundo se te cae encima, tu techo se desmorona, te preguntas que haces aquí, qué tienes que mejorar en tu conducta, para que así, todo sea positivo, por qué te pasan tantas cosas malas, por qué la vida no es justa contigo…

          Y, menos mal, y gracias a las carcajadas, pues ellas son la llave mágica para que con una tontería que te parece graciosa, tanto qué no puedes parar de reír, todo tu techo se vuelve a colocar, y por un momento, donde eran los restos de una bomba atómica, pues hasta es azul clarito, y con sol, y con nubes con figuritas divertidas, y con estrellas y lunas llenas qué invitan como un día de frío a acurrucarte bajo una manta y tomar un chocolate abrazado por los tuyos. Y ese cielo vuelve a tener sentido, es como si lo hubiera hecho venirse abajo tonterías, que son tonterías lo que nos recarga de negatividad; y otra tontería, pero qué provoca reír sin parar y perdiendo el control, despidiese, al menos por un momento, todos los escombros y malignos venenos qué paralizan tu cuerpo y tu mente.

          Hace nada, una señora compraba el pan, y se lió pagándolo empeñada en qué diez céntimos era una moneda de euro, se enfadó, insultó a la panadera, muy paciente ella. Pero ayer, a la señora alquimista por necesidad de convertir diez céntimos en un euro, la vi entrar al banco y salió muy cabizbaja… ¿Quizás demostramos con lo pequeño, o nos pierde el subconsciente por culpa de lo que consideramos grande, creemos lo único valido y qué encima es social? ¡Claro, social y necesario… qué esa es otra!

         No sé, pero me pregunto, ¿cuántas penas del alma… serán realmente penas del alma?  Me da, qué claro, son penas que seguramente irán enlazadas…

         No sé, la soledad, es un sol con edad, y  que hasta puede que cada día cumpla años, ná, voy hacer una tarta para celebrarlo, hoy seguramente es su cumpleaños…

     

     Imperio.

    10/27/2009

    BerriShideando

     
     
                                                                              
     

           La vida cada mañana es un folio en blanco que, se presenta con letra borrada, sobre escribimos en el tippex que extendemos el día anterior quizás en aras de, no ya de entender todo esto, ni tan siquiera de hacerlo mejor, pues quizás la vida, es un barco con ruedas de clavos que hincha sus velas con calma chicha y las pliega cuando el viento es favorable, pues las corrientes son tan fuertes, que conoces la navegación en seco, flotando por el aire, pero, confías en que algo será agradable, apacible en lo fortuito, y descubres una y otra vez que nada es gratis, pero por mucho que trabajes tu suerte, siempre da la sensación de que todo esta hilvanado sobre puntadas borrosas, aunque luches y triunfes, pues esto tiene poca importancia...

           Y tras confiar en tu sentido de la navegación, incluso en aciertos; el casco de tu barco que navega por el aire, tropieza contra los riscos, y solo si no ves la sangre caer crees que no sales herida, y comprendes y te preguntas, si salir ilesa es solo una circunstancia más allá de un equilibrio, siendo una sorpresa las cosas tan pequeñas que hieren y las cosas tan igual, o más minúsculas aún, que te salvan... Pues de los triunfos y los fracasos, de ambos por igual, quedan huellas imborrables que viran el rumbo confiando de la mar en calma y de tormentas donde sabes qué ese oleaje se calmará aún en el temporal más bravío y aunque nada sientas como beneficio...

           Volviendo a descubrir que la suerte, aunque se trabaje o se la olvide, esperándola con empeño y trabajes lo que trabajes por ella; cuenta tanto qué hace de astrolabio que, bien, y aún orientando perfecto; o te estrella, incluso sintiendo un favorable crucero, con paso seguro en el ahínco y rectitud de tu remo, o continuas navegando, y sin saber ni de las corrientes, ni del aire, simplemente miras al cielo y la estrella polar, casi sin darte cuenta estuvo allí, sobre tu cabeza, y en realidad, todo salió bien, trabajaste por ello, pero decidí llamarle suerte, puesto qué con más trabajo, más empeño y muchas más ganas, otras tantas veces todo se desmoronó, haciéndome creer que la vida, esta colgada en una ruleta de ensaladilla, la cual con verduras esta muy rica, pero si le añades sabor marino, la sal a tu corazón que, puede estar enfermo y latir sin encharcarse y otras, morirse de pena al mirar atrás y secar ese sudor salado del cansancio, cuando notas que entre las manos solo tienes sinsabores, incluso con la misma sensación aún llenas de triunfos.

           Es como si la vida, tuviera mil sentidos con mil nortes, con un sur que se repite donde ya no está ese pasado, pero aquel sur que dejaste a la espalda va tatuado en tu brújula, añadiendo consecutivo una mirada casual que, en algunos de los casos, hacia y los costados, más allá del este y el oeste, para llegar al norte de cualquier manera, aunque se dieran tumbos e infinidad de obstáculos que hicieron dar la sensación de perder a cada momento el rumbo. Es, como si los vientos soplaran una y otra vez la misma hoja de tu árbol caído y la estrella polar, ella, siempre estuvo en tu cabeza, casi la pisabas y aún viéndola, solo tus pensamientos la sentían, pero ella, echaba desde arriba granitos de arena quizás por reírse, quizás por qué aprendieras a desconfiar.

           Pero confías hasta en el desencanto, sonríes a pesar de las tormentas, y algo alerta y notas que, sufrir es algo perdido, tiempo muerto que añades como sal que acera y estropea sacando lo peor de uno mismo, quizás por salvarse de ninguna rebelión importante, o de la batalla contra la nada. Simplemente que, solo se aprende tras pensar, sacar partido y no derrumbarse ni en los peores momentos, hallando la paz en plena batalla, por qué el mayor enemigo eres tú y lo que sientes.

           Así que, incluso entre los peores momentos que te regala, ya pienso que es lo único que ella, la vida, regala, en esas rocas que aparecen para estrellarte y no protegerte del viento, que apagan el sol una y mil veces, me giro para sonreírle, miro de frente, miro a los costados también para sonreírle, miro hacía el frente y mi mirada seria en mi caminar hacía delante, no busca consuelo, puesto que nadie me da nada; tanto si fracaso como si triunfo, pues de mí depende mi propio concepto, y no debe importarme, que piensen y opinen, que crean y se equivoquen o acierten en su criterio sobre mi, nunca me importó ni lo uno, ni lo otro, aunque quieras o no, duele no hallar ese manto de comprensión y ejke, pues cuando llegue el final de la vida, solo habré muerto si miro en sus pasos, si no busco mi propio sendero…

           Y vuelvo a descubrir que no estoy para dar, ni para recibir, pues sospecho que esto de la vida, es para compartir, sentir…

           Sé que la vida, me dejó aquí y aún con mensajes por mi parte erróneos, puesto que me odiaron, quizás esto marca de manera inevitable, pero no me importa, el dar cariño si que es algo gratis, además, aunque siembre en arena y terreno erío, no me importan la cosecha, me importa lo vivido, lo que llena el corazón y la conciencia tranquila…

     

    Imperio.

    10/23/2009

    Berrido, otro más

     
     
     
                                                                                     
     

         Me contaban como se asustaron por sentir espíritus que carcomían y controlaban los designios de los humanos, como bajó la temperatura en una casa al aparecer un ente… Qué creían en magias  y en hechizos que amargaban la vida, que entes maléficos poseían a mujeres y a hombres, malévolos entres femeninos, les llevaban mieles a sus lechos haciendo olvidar a una mujer real de carne y hueso. Me contaban como temblaban, pues se dieron cuenta del mal de ojo que les echó la vecina del quinto, esa mujer de pensamientos tétricos que, si no haces su deseo te condena en la hoguera eterna con una vida repleta de mala suerte, y esa adolescente, y en otro caso mucho más terrorífico; el de una mujer adulta que, andaba huyendo de casa en casa pues, lugar donde estaba, muebles, libros y cualquier objeto solo sin un impulso se lanzaba contra ella… Me contaron del poder de dios, ese dios de todas las religiones, incluso del dios católico, ese que, a los que por donde vivo de él y su inmenso poder nos enseñaron con sus cielos e infiernos y bienaventuranzas poderosas…

         Razoné, las fui explicando el por qué de cada situación, que somos humanos, solo humanos y que todo tiene explicación. Pero, llegó mi momento, y por mis cosas, esos problemas qué hacen caer en lo más sencillo y, al acabar por llorar sin consuelo en la noche, algo me chocó, y estuve a punto de creer en algo fantástico, existía otra realidad, una dimensión desconocida, era cierto; existía la magia, los seres y los dioses con más fuerza qué seis bueyes tirando de un menhir de muchas de toneladas. Yo, aterida, dudé de las explicaciones que había dado, lo estaba sintiendo, pues en la pared unos haces de luz negra se dibujaban en el rabillo de mi ojo y al girarme desaparecían…

         Indudablemente era la fuerza del diablo haciendo aquelarre con las insignes brujas, sibilas de futuros que van a ser ciertos… y en ese momento, me supe condenada por creer en la ciencia, por no dar crédito a paparruchas y supercherías, pero qué sé, y lo sé muy bien que son reales, esas cosas pasan, aunque no es nada fantástico ni paranormal, pues todo tiene respuesta, aunque sea extraña, muy extraña ella.

         Pero esta vez, por una vez, algo inexplicable me estaba sucediendo, sí, el diablo y su corte de Liliths venían por mí y, fijo que era para sacarme la sangre y en un ceremonial, iba ser el objeto oscuro, la portadora de la gran profecía, iban hacer de mí; un sacrificio para acabar con el bien… ¡y ejke buena, pues soy un rato, por eso me estaban persiguiendo, sí…! En ese momento pensé, ¿igual descubren el por qué de mi anemia, y, si saben cómo mejorar mi sistema endocrino? Y me reproche mi sacar partido incluso a las malas situaciones, estaba asustada, ¡eso debía permitírmelo, no qué, hala, yo a preguntar y sacar provecho, si ejke no tengo remedio…!

         Luego pensé, si pienso en positivo será mejor, me están atacando seres malévolos, vienen a por mis vísceras…, pues al pensar en positivo, sí, se que voy alejarlos, no podrán conmigo, les lanzaré un egregor, fabricaré un ente templario, acudiré a todos los hechizos pues, conozco magia, todo lo mágico Macumba, la Brasileña, Vudú, y toda la magia blanca de Meigas y Anjanas, sí, aclamaré todos los poderes de las cinco fuerzas de la naturaleza y, usaré la videncia, el arte mediúnico…, no, no van a poder conmigo, no, no lo voy a permitir, soy fuerte, conozco los Chacras, el Reiki, la meditación, la fuerza de las velas y los minerales, los aromas que todo lo curan, las pócimas y herboristería usadas desde tiempos inmemoriales, la alquimia, medicina egipcia, todos los secretos de los masones, el lenguaje completo de los sueños, tanto científico como el esotérico, las auras y sus poderes, los ahora ya reconocidos en la siquiatría: los índigos y los niños cristal, y todo ese mundo de niños qué aún falta por clasificar en colores, la sinestesia, cosas curiosas de la medicina que explican el porqué creemos paranormal cosas que no lo son, también conozco el mundo druida, la wicca, el mundo de las energías, los arquetipos e incluso, no me voy a amedrentar, lo conozco todo, sí, además de eso, conozco las energías de los bajos y altos seres astrales, los viajes astrales, todas las teorías de las almas gemelas, casi todo lo oriental, ejke no esta bien decir que lo sabes todo pues, incluso con el enemigo delante, digo yo que, algo hay que dejarle para que te ataque. Pero, sé de muchas cosas y de todas las enseñanzas ancestrales, sí, conozco los mantras sagrados, los ritos satánicos, las religiones del mundo, la fuerza del Kamasutra y el Ananga Ranga, la acupuntura y todas sus variantes, la antropología y muchas ciencias, cualquier arte adivinatorio, incluso, soy capaz de leer y adivinar el futuro con los posos del rimel macerados en las pestañas, aunque tenga que pasar una semana con los ojos así, pegados por el rimel el sufridor, pero puedo ver el futuro… y aquí, aquí en este momento, comprendí a mis atacantes demonios, supe de las hordas que estaban atacándome, sí, y usé la ciencia, me puse de perfil superando lo insuperable: mi miedo.

         Sí, fue terrible. Mis lágrimas aún caían, pero esta vez no eran de impotencia por mis problemas sino aterida por el miedo, y eché una foto, y no por atrapar el alma de los demonios y Liliths que pretendían devorarme, no, fue por comprobar que, en la pared con la noche de aliada mis pestañas hicieron sombras chinescas.

          Me di cuenta que qué poco me valoro, tengo muy largas las pestañas, sí.

     

    Imperio.

    10/22/2009

    Berrisilencio

     
     
                                                                          
     

           Siempre pensaba que la gente, todo el mundo piensa, lo cual es evidente que así será. Qué siente, también muy evidente que así es, tiene silencios llenos de contradicciones, no sé, aquí dudo, pues, sé que hay gente que vive deprisa, come, duerme, trabaja, decide, pero no se detiene a pensar, pues creo qué solo piensa para conseguir, para… en fin, las razones ya me dan igual, pero dejan algo muy humano que se pretende o creo que debemos pretender: evolucionar. Aunque cuento con qué en la sociedad, dice que la calidad de vida se entienda solamente por mejoras económicas y todo lo que conlleva, así y como, llevamos una pose aprendida de los medios de comunicación, de los famosos, de… qué yo, ejke lo flipo...

           Este berrido, como todos los que hago está en primera persona, me gusta recoger pensamientos y cosas que veo y me cuentan, vamos que, lo sigo avisando: No tienen por qué ver conmigo, y que cada cual pues eso, piense lo que guste…

         Cuando quiero tener silencio, cierro el mundo y me dejo fluir en pensamientos, y es cuando me doy cuenta que el silencio es mi enemigo, pues todo se cierne en un mundo que me huele, me saborea, me ve, me habla y pocas veces me toca, así que, queriendo o no, pues lleno ese silencio sin parar de hablar pensando; de contrariedades, de intereses… a pesar que no lo pretendo.

          Mis pensamientos, intentan doblegar mis sensaciones por ser justa, por comprender al otro, pero me doy cuenta que prevalece mi sensación, y no sé para que pienso si luego, cuando llega el momento real, sale en contra a mí lo que con tanto pensar quise modificar para ser, iba decir buena, pero no, no es por ser buena, simplemente por madurez, y así, solucionar de manera veraz y justa lo que siento frente a las contradicciones que me presenta la vida, y cuando actúo, en ese dejándome llevar por lo que pensé que es justo, según los gestos y el momento que me plantee, en directo la situación que necesito y quiero que se mejore, depende de la tranquilidad del momento, de la mía y de quien interviene en ese momento, o igual es por otras cosas, como orgullo, y qué no puedo ocultar lo que llevo dentro aunque intenté educarlo. Pues cuando llega ese momento me sorprendo, pues pocas veces lo que llevo dentro no sale, y mira que estuve preparándolo y razonándolo… Pues no, y en parte agradezco que, pueda más que siento, pueda más quien soy, pueda más el respeto que debo al otro (aunque la mayoría solo es el respeto que creo que me deben a mí..), y, a pesar qué, muchas veces se usa el silencio como arma para no dañar o viceversa, y es un arma el silencio digan lo que digan, incluso el silencio cómplice es muy supuesto por los que creen tomarlo como cómplice…, pues, no siempre se pueden modular palabras, así qué has de remodelar el silencio para que no tengan punta de flecha, pero al chocar con la realidad de otros, ves que es tarea imposible incluso las buenas intenciones, las malas o el deporte que tengan las intenciones. Pues si algo tengo claro ejke, no debo traspasar el espacio vital de cada ser, por mucho que yo lo necesite... aunque esto, tiene mucha tela para cortar, pues siempre todo es demasiado para un para mí…

          Y ejke, noto que todos, y vamos que no es por mi misma y que este berrido parezca personal. Pues me puse de espectador en este teatro de la vida, observando qué por más que se quiera, todo se ve, aunque nos neguemos a razonar en momentos puntuales, pues siempre, y desde lo que yo entiendo, hay razones que prevalecen incluso a nuestra intención y… Hace unos días le puse palabras a un mudo, mientras me escuchaba un sordo, y aquel que me vio por mis gestos, supuso oliéndose de mí, un carácter… loco…etc., tocándome un sabor amargo, por esas cosas que son los juicios en la vida, esos: que damos a ciegas, sordos, sin ver, sin tocar la planta del pie de cada uno que pisa, suponiendo en cada uno de sus sentidos un gusto, según me aprecien o no, amargo o dulce como la miel.

           Y vi que, no se puede luchar con el interior, y también que no se puede imponer tu voluntad por mucha razón y tu verdad sea la verdad más grande, pues, verdades tenemos todos, y a estas las engañan las necesidades, pues observo a diario que, cuando algo interesa, la verdad esa interior, esa en que crees, vale de muy poquito con las pretensiones, tanto qué hasta llega a salir mal lo que se quiere que salga bien, y es por eso, por qué el deseo, creo, lleva el conseguir, el tener, el… todo eso necesario tan humano, que, duerme en los laureles la realidad y cuando nos la parten, aunque en realidad nos la partimos solos, y entonces nos quejamos. Pero hoy sé que nadie engaña a nadie, pues creemos que, todo se puede conseguir con voluntad e incluso empeño, cariño, que lo valemos, que… cientos de cositas muy buenas y tiernas, pues, unas veces echando mano de la mala intención y otras de la buena… Aunque para demostrar lo buenos que somos, la de tonterías hipócritas que se hacen y dicen, y todo por eso, ¿Será por ganar un cielo?  Por qué veo que, al final del cielo te lo llevas a los ojos con la humedad de las nubes, y el azul, ese de la paz, se lo deben quedar otros…

          Pero claro, somos humanos desde uttt ni se sabe los millones de años, pues para demostrar los años que llevamos aquí vivos los humanos pues, tienen que aparecer cadáveres… ¡Qué saludable!  Pero, si ejke es lo de siempre, avanzamos en tecnología, pero en ese terreno humano,  en ese terreno interior, ese que se mezcla por narices con el exterior y con los otros, pues somos seres sociales. Pues oye que, seguimos como entonces, no pensamos en el valor de cada palabra que llevan sentimientos, qué llevan acciones, que atesoran deseos… Iba decir que continuamos como los griegos dando por culo, pero soy muy fina para decir estas cosas.

          Me encantan los humanos con todo lo que conlleva, menos su físico, ese solo es fachada, ¡Ayss, lástima que comer humano sea un gesto caníbal! pues todo eso que llena el alma, que es de carne de lo que esta hecho aunque digamos que es divino, así que, posiblemente hasta se considere canibalismo alimentarse de gestos, sensaciones del humano. Ea, que somos todos unos caníbales… ¿o no?

     

    Imperio.

    10/20/2009

    Berrirido

     
                                                                            
     

          Cada vez que me siento sobre mis cristales rotos, esos que quiero pegar, y me da la sensación que, solo cuando me corto lucen de nuevo, y es, cuando veo la gran pequeñez de que me envuelvo por querer ser grande, cuando suena a que todos mis principios se van por la borda para acariciar un éxito del cual, ni disfruto. Solo entonces voy descalza entre mis cristales rotos y los piso sin cortarme, cuando sé que no tengo que pegarlos, ni mirarlos tanto, solo entonces aprendo…

          Cuando mi hija era pequeña, siempre muy tímida y despistada, por la mañana, cuando iba a cantarla para despertarla y llenarla de besos… y no eran por resarcir los míos, eran besos nuevos, solo para ella, tras levantarla, la aseguraba: “Ay mi cielo, qué me estoy quedando ciega, no veo bien”  a lo que con ese gesto de qué tonta eres, me recordaba: “Mamá, pero si no llevas las gafas” y dándole las gracias, aún hoy, me mira la cara al levantarme… da igual si me trata de tonta o de despistada, el caso que me mira, si algo aprendió es a observar, a mirar el gesto y la necesidad de los otros, ya qué nadie es infalible, y aunque aún es muy niña como para fijarse en todo, pero siempre hay tiempo para qué con juegos nuevos, aprenda a fijarse y aprenda a aprender… nunca lo sabemos todo, y malo cuando creemos que lo sabemos, o vamos por delante solo con nuestra necesidad...

          Al levantarme, procuro acordarme que es un nuevo día, que ayer se pasó, pero no veo lo mismo en todo el mundo, a veces, nos pensamos hasta importantes, como si tuviéramos cementerio propio; ¡cuidado con nosotros qué enterramos y cobramos! ¡Y qué va, todos tenemos carencias inmensas! y él que no, iba decir que suerte, pero no, no lo pienso decir, pues si que noto; como qué nos amparamos en una fuerza de poder, la cual, ni todo el dinero, ni toda la seguridad del mundo la da, pero, existe quien cree que es más fuerte que todo eso: los que no se equivocan nunca, los que creen que son más que los demás, pero más en todo, hasta en lo desechable, y qué ternura me provocan, saberlos creerse tan fuertes, un poco más allá de la razón y solo, por qué creen que siempre actúan de la manera correcta, pues a veces, por no decir todas; para qué la conciencia esa social este limpia, se ha de actuar de cara a la galería, aunque tu interior se quede hecho añicos… así que, pasa que, como suelo sentir, los hay muy adultos que nunca pasaran de niños, echando la culpa a un momento donde ampararse y vestirse con ella, sí, con la culpa; y alardear del pobre de mí aunque no sean fiestas pamplonesas.

          Qué compleja es la vida, y todo por protocolos sociales, donde incluso e irremediablemente, pues los sentimientos se implican… e implican cosas tan sencillas, qué su solución se hace imposible, y el no, ha de prevalecer y  no dejarse llevar por el corazón al actuar, sino a veces, muchas veces o demasiadas, mejor pensar, pues por qué cuando se actúa, has de mirar a la cara y ver que tiene y que no ese que, a todas luces juzgaras desde tu punto de vista. Pues la vida es igual para todos, aparentemente,  aunque sus circunstancias, las de cada uno, son tan propias que nadie las sabe, y esto, ese pequeño detalle de no inmiscuirse, de no lanzar tu criterio; sobre todo para no dañar, por qué no sabemos esa parte circunstancial del otro, esa que la damos por hecho desde nuestro punto de vista; hay que ver la de veces que lo olvidamos, y ejke, además, qué recurrente es siendo adultos soltar el pobre de mí, para conseguir… a saber cuantas cosas, sí sí, aunque no sean fiestas…

          Hoy hice una travesura, pues, cuando aún el día no se había levantado, le he quitado las gafas y medio dormido ni se acordó de ponérselas; y quizás como es adulto, no quiso reconocer su necesidad, igual él no sabía que estaba jugando como yo con mi hija, o simplemente no jugaba, pues yo le escondí las gafas; el caso que, y así ha pasado, he visto al día tropezarse y decir, que el obstáculo se interpuso ante él…  y no pensaba yo, ni me imaginaba que el día fuera tan humano…

     

     Imperio      

    10/19/2009

    Un trabajo pal cole

     
                                                                            
     

          El profe de lengua nos mandó como deberes hacer una historia con el cuento de Juan Madrid, una de las historias de Cuentos del Asfalto, concretamente de La Mirada; como siempre, imaginación me sobra, y paré a la segunda. Le pregunté por cual le entregaba, ya qué tenía un problema con una diferencia de 900 palabras, así que el martes le entregaré la larga, pues es de 1013 palabras, la otra  es de 115, y para una vez que hago una historia corta, prefiere la larga, en fin, no sé si le gustará.

     

        *Desde la mirada, 16 de octubre de 2009

     

         “Abuelita, tú tienes que creerme”, exclamó mordiéndole en los ojos una lágrima a Bea. La mirada de la anciana hacia su nieta, intentaba ser de comprensión ante una adolescente muy soñadora. La creía, no era mentirosa tal y como aseguraban, pues soñar, imaginar y sentir están tan juntos qué todo puede confundirse.

     -“Yo te creo, pero cuéntame todo, seguro mi cielo que esto tiene una explicación diferente”

    -“No lo sé abuela, nadie me cree y ahora tengo todos los datos aquí en mi mano, los he buscado y  esto existe, no es una invención mía”

    -“A ver, cuéntame, pero tranquila, yo ya te creo, pero cuéntame despacito, por mi edad ya estoy un poco torpe”

    -“Abuela, aunque mis padres no me creen esto pasó…”

    -“Sí, he visto los papeles, pero cuéntame todo”

    -“Esto, abuela, sé que es extraño, pero yo lo viví, pero te voy a contar y no me detengas, ¿Vale?”_La abuela, asintió con la mirada.

         Abuelita todo esto en un principio eran recuerdos, como algo incoherente en mi cabeza, pero hoy tiene una forma real, y sé que, todo el mundo me trata de mentirosa, de tener mucha imaginación, qué no lo dudo, pero los documentos me lo demuestran que no estoy tan loca ni imagino tanto. _Adela, la abuela, se incorporó un poco, acomodándose en su respaldo, mostrándole a su nieta que estaba segura, que ella la escuchaba y la creía.

         Cuando mis padres se separaron al morir Álvaro, yo me enteré de todo, ¡Y abuela, no me mires así que tengo todos los datos, aquí, aquí mismo en la mano! No sé si fue en el cementerio o en aquella casa que alquilo mamá con el bajo para su negocio. No sé en que momento yo me enteré de todo, incluso hable con el protagonista, un hombre confundido, cansado, un tendero, el dueño de un negocio de ultramarinos qué se volvió loco. Sí abuela, ese hombre estuvo en la guerra, y la guerra deja profundas heridas en los hombres buenos. Aquel hombre, él mismo me contó cómo en su declaración al policía le explicaba que, no era un mal hombre, si él disparó contra aquellos dos jóvenes, fue por qué pensó que tenían más años, unos 20, igual que su hijo que fue un mal estudiante, y los mató por su mirada, les sintió una mirada de asesinos, de querer matar. En la declaración, abuela, le explico al policía qué el era un hombre honrado, muy trabajador, vivía en aras de su negocio, el cual no le daba nada más que un mísero sueldo, aunque ni su mujer ni su hijo le creían, ellos vivían de la sopa boba, de su esfuerzo, a pesar que trabajaron a su lado y sabían lo que producía aquel negocio, pero no, él era el único que trabajaba allí. Llegó incluso a asegurarle al policía que, los mató en defensa propia, cuando apenas eran unos niños. ¡Doce años tenían abuela, doce! Pero él, cegado en su negocio y en su defensa, solo pensó en salvarse, incluso llego a creer que fue justo.

          Y tengo aquí los datos abuela, ¡Mira, esto lo demuestra, mira, aquí tengo la declaración al policía! Un tal Juan Madrid lo publicó en La mirada un 15 de octubre de 2009.  Y fue unos años después que mamá alquiló aquella casa con el local debajo, y yo estaba en su vientre, aún no había nacido, ni ella sabía que yo estaba allí, pero me enteré abuela, supe todo esto. Y lo supe, por qué coincidieron muchas cosas. Sí abuela, mira: Álvaro, esta enterrado justo al lado de este hombre, el tendero. Y mamá, alquiló su mismo local, allí quedaba una lata de sardinas oxidada muy antigua, y como era la marca favorita de tu mamá, abuela, por eso mamá la guardó y ella, cuando mamá la tocó me contó también la misma historia, yo no era ni un bebé pero lo supe, pues cuando estamos en la tripa también sentimos y nos enteramos de todo”

         Adela no pudo por menos qué soltar una carcajada, “No, no me estoy riendo de ti mi cielo, escucha: todo es mucho más sencillo, no digo que no tengas poderes extrasensoriales, qué no son poderes, pues cada átomo estoy segura que también se queda con los recuerdos, y vamos que seguramente recordarás de cuando aún no habías nacido, no lo dudo, pero, déjame contarte, y no te enfades, ni llores defraudada.

         Yo, con el abuelo, aquel año, en el 2009, nos pusimos a estudiar de nuevo, tuvimos un profesor de lengua, sí, era de lengua, mi memoria a veces falla, y nos dio un texto para hacer con él una historia. Ese texto le gustó a tu madre y quedó guardado en un estante con el resto de los materiales que usamos en aquel curso. Años después nos mudamos a vivir a otro lugar, pero, la casa donde vivíamos quedó igual, no movimos nada, queríamos dejar la casa para tu mamá, para el día que formara una familia. Esa familia ya la habían formado, y cuando hicieron de nuevo las paces, cuando se dieron cuenta que no podían vivir el uno sin el otro, mamá y tu papá decidieron formar su nido en aquella casa. Y recogiendo, salieron aquellos libros y material escolar del abuelo y mías. Y sí, salió entre todo aquello el texto de un tal Juan Madrid, escritor, y tú mamá lo leyó y estaba embarazada de ti, ¿Tu has encontrado ese texto en casa, no?

         _Bea, miró sus documentos desilusionada_ No, no te desilusiones mi cielo, mira, el qué coincida que papá y mamá tuvieran problemas y que mamá alquilase ese mismo local, así también que mi pobre nieto este enterrado junto aquel hombre, tiene su misterio, pues no pude suponer nunca que, aquel cuento de Juan Madrid estuviera basado en una historia real. Pero ves mi niña, todo tiene una explicación, aunque incomprensible y también llena de misterios.

          _ Adela, abrazó a su nieta... y para animarla: ¡Ven, vamos mi niña, busquemos aquellas historias que escribimos el abuelo y yo...!

    Fin

     

        *Referente La Mirada, de Juan Madrid

     

         ¡Sí ya lo dijo la pulga! Atenderme a esta historia: La muy ladina, picoteó al perro sin ningún miramiento, ¡Pobre cánido intentándose aliviar! Mientras ella recitaba: “El bueno del tendero de la tienda ultramarinos, se ha cargado con esmero y sin conciencia ninguna, a dos niños de doce años, con pistola de juguete que intentaron atracarle. Y el tío poniendo disculpas ante el policía que paciente, le tomó declaración, aguantando su descaro de que tenía razón, y este chucho paliducho, encima que yo le pico y gracias a mi se rasca, si no ando con cuidado, el muy ladino me mata!”

         La vida anda entre asesinos exclamó la nube llorica relatando a sus vecinas.

     

    Fin

          La cosa ejke me quedé con la cosilla de hacer una historia apoyando al tendero, en plan apoyo al rifle… pero me da que lo dejaré así, y ahora tengo una cosita que no sé si le gustará la historia…

     

    Imperio

     

    10/17/2009

    Berrifelicitable

     
                                                                     
     

           Falta un mes justo para cumplir 45 años, un 17 de los noviembres nací, envuelta en una nube de tormentas y desprecios, de ignores y rabias y sobre todo, de deseos imperativos a qué muriera, y anda qué no han pasado cosas en este tiempo, muchas más buenas que malas, a pesar de todo, qué vamos,  y a un mes de tener un año más, total para lo que sirve a veces, bueno sirve para saber que sigues viva, y aún no he llegado a mi cumpleaños, pero espero llegar y vamos cumplir otros tantos por lo menos.

           Pero ejke  siempre eché en falta algo, sí, ejke existían los reyes magos, para pedirles juguetes si eras buena, a mi no me consideraron nunca buena, esperaban que al no llegar llorase, y nunca lloré, pensaba y admitía pues que era mala, así que cuando me enteré de quien son los reyes magos fue una gran alegría, pues todo es humano.

           Cuando me enteré lo de los reyes, sospeché de ese que llegaba por aquel entonces, yo tardía en esas pautas, el ratoncito Pérez nunca llego a casa de mis padres, y lo mismo esperaban, el tan pienso que, recompénsante con que llorase, pero no lloraba, el diente desaparecía pero el regalito no estaba bajo la almohada, ni bajo la cama y mira que lo busqué...  Años después, me alegró y compensó tremendamente, cuando supe que todos aquellos dientes que se llevo mi ratoncito Pérez, vivían, viven aún en una cajita, así que ese toque tierno de conservar lo que tuve de niña, existía y con ello me quedo, lo demás mejor no darle oídos, total, todo iba envuelto en eso, en odios y pagos contra quien le toco, es decir, contra mí, pero guardan esos dientes, y que ella los guarde, que aún me los enseñe, como los abraza y abre con mimo esa cajita donde pone mi nombre en diminutivo que lo agranda, pues me muestra que a pesar de todo, hay algo que quiso en aquel tiempo de mí, aunque ahora, hoy por hoy aseguré que me quiere, que siempre me quiso, que solo cometía errores, y como así era, no hay que perdonar nada, todo queda saldado, el pasado ya no vuelve, los palos los lleva mi esqueleto y mi mente liberada, pero no perdono, tampoco hace falta.

           En navidad estaba el Olantzero del que me hablaba mi abuelo y siempre con mi abuela que hacía de ese Olantzero y, me regalaba dulce de higo, algo vital para épocas tristes, es más, llegado este tiempo otoñal, cuando visitaba a mi abuela con Olantzero o sin él, yo ponía cara triste, así ese higo llegaba a mí boca mediante las manos de mi abuela, ¡Ay qué rico y eso que el dulce no me gusta! Creo que, lo que lo hacía dulce era eso, las manos de mi abuela abriendo el bote, metiendo los dedos para raptar uno y a mi boca, y luego pasarme la servilleta, qué rico… pero mejor no cuento que es pasar la servilleta… aunque es algo tan rico… en fin…

          Y bueno, quitando Papá Noél ese señor que trabajaba solo el día de navidad, y qué llegaba a mi casa por medio de mi tío, y así hacía, yo le mandaba la carta a él, mi tío me decía que yo era muy lista, pero la verdad que, yo pensaba qué él era el Papá Noel autentico, por eso entendía que a media noche se fuera, y en realidad, se iba a ver a su novia, aunque no me cuadraba del todo, pues mi tío trabajaba todo el año.

          Así que, como los regalos de cumpleaños te lo daban los amigos, tus familiares, bueno las madres no, en mi caso nunca me hizo un regalo, le hervía la sangre cada vez que llegaba mi cumpleaños, incluso procuraba no felicitarme esperando también que llorase, así que una vez, me gané un señor guantazo, pues para su cumpleaños le regalé y me costó, qué fácil no fue estar ahí frotándome los mismos ojos con una cebolla un nueve de mayo, y todo por regalarle su tan deseado presente, mis lágrimas, pero se enfadó, eso sí, si lo sé lo hago antes, pues ya procuró desde entonces en mi cumpleaños felicitarme la primera, después ya, cuando nada tenía sentido, me hizo regalos, hoy me da dinero... Aunque siempre me hizo el más grande de los regalos, un regalo especial, pues esperaba a que me despertase, en mi cumple me dejaba dormir un ratito más pero, se sentaba en mi cama y todos los besos que no me daba, me los daba entonces dormida, eso sí, otra cosa no, pero aprendí a hacerme la dormida, aunque los besos, solo llegaban el día de mi cumpleaños, y ese siempre fue mi más mejor regalo, esos besos escondidos, robados y regalados sin que yo supuestamente me enterase, nunca supe de ellos, es más nunca sabrá que lo sé... valen tanto aquellos besos, tanto que, no los cambio por todo el dinero del mundo.

           Pues eso, como los regalos no se piden por carta y las cartas, era algo que me resultaba fantástico, una maravilla que me llenaba de alegría, sí, ejke me gustaba mandarlas desde pequeña, pues me contaban de grande, cuando no contaba nada especial, por lo qué se ve le preguntaba al del estanco si era bonito lo que ponía dentro del sobre… que por mi misma no recuerdo,  y aquel hombre del estanco al que también le mande una carta, le dije que no la mirase, que lo metiera en el buzón que yo no llegaba… qué ilusión le hizo y eso, que ese hombre con un nombre que era un mote… aún conserva aquella carta, dice que es la carta más bonita que ha recibido nunca…, y la de veces que me contaba qué no llegaba al mostrador pero qué le llevaba una carta escrita por mí con mi dirección para mí, para que me llegase con sello y todo, y claro antes, tuve que explicarle que quería, papel, un sobre y un sello para luego chuperretear el sobre para pegarlo y que se te quedara la lengua con ese sabor asqueroso, pero para mí era como una golosina. Así que dinero que tenía, ya estaba comprando sobres y sellos, pues aprendí que el papel no hacía falta que fuera oficial, así que cartas mías recibían hasta mis hermanos, y como no sabían leer, pues se las leía yo, pero sorpresas se daban y qué ilusión tener una carta…

           Por lo que, con ese afán de cartas y de pedir, pues inventé un personaje para los cumpleaños, no le puse nombre,  pero ejke anoche, recuperé todas las cartas que dejé en un lugar escondidas para ese personaje de los cumpleaños, las he vuelto a dejar tras leerlas, hay muchas cartas...

          Al leerlas, me he dado cuenta qué si, me han hecho regalos que me gustan, la cometa, ese detalle de felicitarme, paquetes bonitos sin nada dentro, nada comprado, es decir, con besos y cosas que me gustan tanto, pero aún no me han regalado ese detalle que siempre he pedido, y creo que nunca lo tendré, aunque ha habido veces que, casi a llegado a cumplirse, pero nunca se ha cumplido del todo.

          Así que este año, volveré a dejar la carta a ese personaje que inventé y guarda esas peticiones, y a ver si llega, pues no se vende, no se compra, no lleva nada que no se pueda dar, pero si esta vez llega, ya que, pues nunca es lo mismo, aunque más bien diría que es algo que lo pido para que alguien lo haga…!!Aysss que complicado es explicar un secreto¡¡

          En fin, que eso, volveré a usar mi personaje secreto recibidor de cartas deseo para mi cumpleaños;  y a ver si hay suerte y se cumple mi deseo este año, creo que no, pero bueno, soñar es gratis y pedir también.

     

    Imperio.

    Berreeableando

     
                                                                                         
     

          Esta vida es un sin vivir, pero viviendo; qué nos influye el tiempo, además sus estaciones, las emociones, las hormonas, lo vivido y hasta ese por vivir, los sueños, los ideales, la forma de vida y lo que quieres para ella, las circunstancias; en ellas los momentos de locura y de cordura, e incluso lo que te hace gracia de alguien en un momento dado, hasta te estorba.

          Puedes caer en la tristeza más absoluta por una tontería, y cuando llega algo serio tomártelo con lógica, una lógica que será ilógica días después, o bien, te asientes segura en ella, aunque si lo piensas un poco en esa lógica, con ella, ni estas de acuerdo, pero, me da o ya pienso que, vamos a golpes de algún tambor que nos hace bailar, y qué poquitas veces somos capaces, sobre todo las féminas de romper con lo que haga falta, ya que aparentemente ellos siempre son constantes, o sacamos asegurando aquello de que ellos piensan menos, qué no lo tengo muy claro, pero hay que ver las vueltas que da la vida y solo damos dos pasos, con dos pies, como mucho en saltos para que sea a la vez, o de uno en uno para tirar para adelante, y encima, tantas veces nos queda la sensación que emulamos al amigo cangrejo, que no sé si hacerme una salsa para marinarme con sabor a mar, o dejar un sembrado lleno de yerba y pastar.

          Ya creo que, ni siguiendo una agenda para aprovechar el tiempo, ni dejándola a parte y ser cabal y consciente de las obligaciones, qué además son tantas, que vamos, no se puede con todo para por la noche, echarte a la cama a una hora y en un ratito, pensar en aquello que ha sido positivo, se dejan tantas cosas sin hacer que, la vida es muy corta, pero tan larga, o la alargamos, puesto qué ya creo que, con teoría, esa tan guapa, imaginamos un trazado, pero luego que poco nos damos cuenta de ese adentro que marca fuera y nos hace tambalearnos, agobiarnos y estar hasta la bola, incluso de lo que nos gusta. Y todo, por sentimientos, por hormonas y por vaya usted a saber de cuantas cosas, pero todas alteran tanto que, exclamas en un momento y qué oye, que te quedas tan ancho: ¡Qué se pare el mundo que me bajo!

          Pero, ay como se parase de verdad, que tu mundo se detuviera y te invitase a bajar, y te dejasen un sitio para andar nuevo sin pisadas, ay cuanto miedo el que entra, ya qué creo que, entonces, por fuerza a de ser que en ese momento; se empieza con la matemática, hacer las sumas y restas de la vida y lengua, sí, recurres a lo básico de la lengua y te acuerdas de verbos pasados, añorando un futuro qué siempre lo diseñamos con sabiduría pasada, casi ignorando lo aprendido y todo por sentimientos, ya creo incluso, que, y algo que nos empuja que será un nombre, no me cabe duda, pero qué rabia da pronunciarlo por si te quedas desnuda descalza sobre el camino…

          El nombre culpable de todo, un genérico: Miedo, da igual que tomes una pequeña dosis, que una grande que, te paraliza si es miedo de ese miedo que aterra, pues si solo es miedo, es un buen amigo que te empuja a conseguir tus deseos.

          Así que no sé, si hacerle un monumento al miedo ese que mueve y acota hacía el camino correcto, qué correcto a saber lo que es, si has de abrazar el acierto, el triunfo y el bienestar, lo dice la Pág., nueve de buenas conductas de la sociedad, o si se elige ese correcto que puede con todo, rompe y deja desnuda sobre cristales rotos que, te acarician, te lavan la cara y si sale mal y te das cuenta que todo te araña, aquí llega la queja, el bajón, y abres el abismo como solución, ¡Ea, que soy más pobre que nadie que todo me sale mal, o bien, pero para quejarse, todo sirve!

          Así que no sé si hacerle un monumento al clima y sus estaciones, a las hormonas y lo que empujan, a los sentimientos, a todo lo social, o pensándolo bien, me voy a esculpir una escultura, una que represente todo esto: la del humano; un mono que se llamó hombre, que se creyó y se cree algo grande, que domina los inventos, y total, para estar en sentimientos, sin un ápice ni un avance, vaya; como nuestros valiosos ancestros… que no quiero ni meterme de lo orgullos que nos sentimos siguiendo con aquello que nos enseñaron, haciendo gala y honor a no haber cambiado ni un paso, que amamos lo que se amó, lo enseñaron los mayores, y hemos seguido como corderitos y quien no lo siguió, no es un hombre de provecho… qué no, que no lo es, no señor, a no ser que haya ganado muchos dineros, mucho prestigio y mucho de mucho de todo eso que, esta sociedad nos permite quedar en los anales de la historia, esa historia que se repite, y qué le llaman historia de la humanidad, ríete, anda que te dejo, “historia de la humanidad” vaya la de todos, qué si, que es la de todos, ya y los unos cuantos y las pequeñas historias, ¡Ah ya, qué el papel no da pá tanto…!

          Ya me imagino aquella mujer de aquellos tiempos, cuando la guerra que usó la fuerza para conseguir conquistas, hoy con cañones sencillos, vamos oprimes un botón y todos a tomar por saco, pero en aquel entonces era a golpe de brazo, y más duro y con más fuerza, sin duda es el del macho… así que, hizo de nosotras,  de aquella mujer, y que se quedó en la cueva con sus cositas de mujer…, y aunque hoy, aparentemente se posee, si gustas, de ese libertinaje, qué no libertad (esta ni hombres ni mujeres saben bien que es) pues que no sé si aquella mujer y yo, no sé si estaremos pensando lo mismo, uniendo ese relativo del tiempo, aquella mujer y yo tras un rato reflexivo…

          Bueno, ella, posiblemente aún lo hacía gruñendo, y tras el gruñido, lo que le daba la gana, tuviera o no sentido y se mostraba callada, mostrando en apariencias, lo que ese hombre ese macho fuerte mandaba… bueno, gruñir no sé, no sé si existía ya un idioma, pero sí, posiblemente existía, cuando nos dejaron ocultas ya existía la escritura, pero para lo cotidiano, fijo que emitía gruñidos indicando su animo y su hartazgo, así que, me da y sospecho que esto, pues sigue siendo lo mismo.

          Y yo, como yo no me quejo, pero si veo como las mujeres por lo que sea, que ni con las leyes, ni con la inteligencia, ni con muchas cosas que, sin duda nos da apoyo la ciencia, la actualidad, los nuevos tiempos, pero que no sé si las mujeres por culpa de ser mujer, seremos alguna vez libres, tan del todo como él… ya que él no tiene, por no tener, el saber que cuando sabes todo se puede volver… por esas cosas sociales, que tratan en despectivo y con ello todo se arregla, con dominio a una mujer… inclusos nosotras mismas ponemos aún sin querer, el despectivo hacia otra, y mujer es igual que tu, pero tu no eres igual que caminas por lo recto y normas que diseño él… Así nos va, ellos opinan incluso en parcelas que no son de él, pero les dejamos... la sociedad ya pautada pues lo ve bien que ellos digan y aseveren con lo que nunca tendrán, ni sentirán, ni tienen la más remota pajolera idea del ser mujer, pues se supone que solo lo sabemos nosotras, qué de ellos nosotras ya sabemos bastante, como lo saben los perros que viven, se supone, como amigos en nuestras casas, suéltalos o que se escapen, que burlarán a los hombres… así pasa, que nos burlan, creemos conocerles, y ni nos paramos a mirarles... bueno ni ellos a nosotras con decir que somos malas...

          ¿Cuánto falta para qué él y ella sean iguales del todo? Aún siendo complementarios, qué hombre y mujer es igual a un ser humano, o ¿Es qué juntos fabrican a otros seres humanos?

          ¡Me cago en la factoría! Bueno, sin esa factoría… todo eso de esta vida, todo lo que se mueve y nos para, todo lo que nos hace felices, nos hace sentir bien y mal, vamos, que como que pierde sentido el sentido de la vida… pero, qué pensaría de esto aquella mujer que las mejoras sociales hizo de ella un sin nadie, una oveja, un dominio de aquel hombre, ese macho tan… cuidante…

         En fin, se supone que empezamos a hablar por el comer o por el sexo y todos los animales comen y no hablan… Así que, la gran diferencia, lo necesario, los sentimientos, las creencias, y todo lo que nos mueve al humano, ósea mujer y hombre, sospecho que todo anda en esa unión…

         ¿Qué piensas tú tata (no sé cuantos tatas) abuela de aquellos tiempos en qué te ocultaron y por tu culpa así estamos hoy?  ¿Sí hoy, sabiendo lo que sabemos, hubieras hecho lo mismo, te dejarías hacer lo qué por tu culpa nos hicieron? Anda dime, tu que eres igual que yo, una mujer, hoy, ¿Aceptarías el yugo?

         ¿Cómo hubiera sido la historia de tú no haber pasado por el aro?

                             ¡Ahhhhhh ya, los cromagnones se extinguieron… vaya…!

     

    Imperio.

    10/15/2009

    Berrido berreteable

     
                                                                    
     

           A veces la vida te regala flores, y te concede en la alegría y la ilusión, eso tan bonito que parece que con ello te salen alas, pues al final; lo que te da es el trabajo de regarlas y cuidarlas hasta que se marchitan. Otras, te quita trabajo, y solo es una mera sonrisa lo que sueltas, una alegría fugaz, que además no te obliga a nada, incluso son más productivas pues, nada inviertes y desaloja la pena, el aburrimiento, y esos etcéteras del día a día... Así que… vivir de estrellas fugaces no sé, si al final…

          Muchas otras, en todas esas que, cuando vas como con mucho cuidado pues, la situación, te deja descalza ante superficies de diversa cualificación e incluso, no te cortas con cristales y otras, ante la misma apariencia y hasta con seguridad a la vista, pues que, en la arena más tamizada un simple guijarro que se coló, de la misma dimensión pero puntiagudo, pues te deja el pie hecho añicos. Por lo tanto, no es con lo que te encuentres, pues no me atrevo a decir suerte que, sea la que concede ese  detonante a que todo que esperamos salga bien por las circunstancias que toquen, pues, ya creo que, todo depende de donde pisen tus ciegos pies, ya que si andas con cuidado, ves el suelo y no lo que esta a la altura de tu cabeza, qué por detenerte, pues también te detiene...  Y ejke son tantas variables las que no se pueden controlar, que ya, pues mejor ir al tun tun, pero, con una ligera aceptación a lo que venga sin que llegue a resignación de todo lo que puede sucederte, vamos sacar partido hasta de lo imposible, ¡vamos, creo!

           Pues, y aunque no es lo mismo pisar con decisión, que, de ir en esas, si está el guijarro puntiagudo, pues unas te lo introduces hasta donde llegue su longitud, y de la misma forma, pues lo puedes aplastar, ya que, pues todo depende del hueco que le hayas dejado, pero es una probabilidad tan ciega, y un calculo futuro para que ese presente por llegar salga bien, qué encima, cómo no lo ves, pues a ver como calculas antes, con lo cual será un calculo tan imposible, como nuestro pisar en esas de salir ilesos, pues nunca sabremos con exactitud en ese antes que habrá en cada ahora por llegar.

           Y ejke con lo mismo, unos triunfan y otros se hunden, pero, quizás el denominador común pues sea, esa potra que hace que en un milímetro se halle la magia, y unas magias te lleven a caerte al abismo y, en el te puedes desmoronar o encuentras un paisaje jamás visto, y otras, pues te hace pisar una mierda, qué dicen que da suerte, pero a ver quien se te arrima.

           Lo curioso, que cuando el cielo se junta con la tierra, lo más pequeño, un simple detalle que te ablanda el corazón o te lo alegra, ya esta, todo vuelve a ser bonito, todo se llena de un canto a la esperanza, pero otras, ni con esas, parece que la suerte ha decidido qué andes de cabeza, y encima nos quedan cuatro pelos que, tiesos ni con laca, encima con ella ni se mueven, ¡a ver y como con ellos consigues andar!

           No sé, cualquier día encierro a una mariposa, así, cuando todo se me vuelva en contra, miraré sus virtudes y ese vuelo tan bonito de colores, esa protección de veneno que lleva en sus alas antipájaros y enemigos diversos, pero en este caso, antiyomisma, pues la mayoría de las veces somos nuestros peores enemigos, por no decir siempre, pero bueno, la miraré y diré: Así quiero ser… pero, pensándolo, pues que a ella le quitaré libertad, y para que sea eterna la tengo que clavar en un alfiler, y encima con el ensartada pues, no se moverá, tendrá el habito indudable de morirse al recibir el alfilerazo… y claro, no la podré ver volar, si ejke, !Son unas malcriadas y caprichosas las mariposas¡ y yo, morro, todo el del mundo… pues si por salvarme yo, y tener algo en que apoyarme, en esas que mi cielo se hunde con la tierra, uso sin mirar las consecuencias… pues no es serio…, anotaré en mi agenda: tengo que dejar la conciencia en algún taller para que le quiten potencia.

           Aunque, no sé… ¿qué no sé? Pues ahora no lo sé, será que lo que necesito no existe y si existe, que me espere que no tengo ganas de ir a buscarlo... ¡qué manía con perseguir… ¿El qué? Pues tampoco lo sé… pero me da, o más bien supongo que todos perseguimos algo… y ya tengo limpio… no sé, voy a ver si alguna pelusa se escapó… hoy voy a ser un Gandhi, me sentaré a su lado, si queda alguna la veré correr, diré frases inteligentes, con enjundia, muy meditadas y con grandes significados muy de pensar y grandilocuentes,  y si se pira, pues habré ganado… bueno, tendré el aspirador en la retaguardia… al fin y al cabo hasta la paz es un arma en contra de la guerra, o método de guerrear en si misma.

     

    Imperio

    10/14/2009

    Berreatizando recuerdos

     
                                                                  
     

          De niña, muy niña, cuando aún no podía contarle a nadie que podía leer las palabras que vivían en los papeles, incluso pensaba que las dejaban allí a vivir, y me preguntaba muchas veces si las dejaban abandonadas sus familias, y si tenían una madre…, así también me preguntaba si podían irse del papel cuando su mamá viniera a buscarlas.

          Me quedaba mirando el papel escrito e imaginaba qué se las llevaban de la mano a casa, a libros grandes, con una habitación y allí, en la mesa de la cocina las daban de comer.  Veía como tras llegar a casa y comer, las sentaban en la mesa a hacer deberes igual que a Mari Ví,  pero sus mamás les enseñaban los números y canciones, ya que, las letras no eran difíciles, pues las juntabas y hacían palabras, pero ejke los números no se podían leer, se podían contar, escribir lo que eran pero leerlos eso si que era difícil…

          Tras taparlas contándoles un cuento, dormían con una luz que les dejaba su mamá, era un insecto lo que les dejaban en la mesita de noche, igual que el que me regaló Jorge, pues para ahorrar y sorprender a mi madre, me subí a la escalera, con lo difícil que fue aquello y los golpes que me dí… y pegue en la bombilla a la luciérnaga, que así se llamaba el insecto de esa especie. Y ejke Jorge compró no sé donde muchos, sí en unas tierras. Y pensé que yo podía pedirle uno, iba ser la solución a no gastar luz, pero no le puse nombre, iba ser una bombilla gratis, como la paga de mis tíos, pero no funcionó y ejke se murió, se quedo muy seca, y eso que la miré vigilando para cuando luciera, pues era para qué mi madre se diera una sorpresa  al ver que ya no iba a hacer falta  gastar luz, pero no lució, creo que fallé en algo, y, bueno ejke la pegue con algo…. sí, con un moco, y no lució más el pobre bichito, y ejke creo que no la dejé encendida, solo presioné para que no se soltase, pero no la encendí, ese fue mi fallo.

         Mientras miraba aquel papel muy fija antes de ir a dormir, estaba muy segura que, mientras las letras dormían las mamás les cantaban canciones y por la mañana las despertaban con un beso, les lavaban la cara sin agua, estaba claro que era sin agua, pues si mojaban el papel del libro donde vivían desaparecían, pero no había cementerios de letras, pregunté a los mayores, y me aseguraron que no había cementerios de letras, así que nunca supe con qué les podían lavar la cara… bueno lo pensé, pero la saliva también moja…

         Después, tras desayunar, las llevaban de nuevo al papel escrito, ellas trabajaban, igual que yo, solo que yo cambiaba manzanas de sitio, las metía de un montón grande a una caja. Ay, pero si eran guisantes era muy difícil pelarlos, eso no lo hacía bien,  pero bueno; las manzanas, los tomates, y las cosas grandes sí, también era cierto que, recogía muy bien los guisantes que se caían al suelo, pero pelarlos era muy difícil…

         Y ejke, todo aquello solo lo veía dentro de mis ojos, en realidad la mamá de las palabras nunca vino a buscarlas, sabía que, se quedaban allí solitas haciéndose compañía todas juntas, por lo tanto, me di cuenta que las palabras no son niños, eran mayores, igual hasta puede que fueran ancianos, sabían tanto, eran tan listas qué las juntabas y decían cositas... 

          Cuando me di cuenta que las letras significaban algo y que contaban lo mismo que, aquello que hablaban los que decían palabras con voz y  un libro en la mano abierto, y dijeron que eso era leer, yo callé, solo me dije: eso es leer; en bajito, solo para mí, y fui conociendo una a una,  aún no sé como lo hice, pero sé que al hacerlas me dolía la mano y el puño se me hacía un nudo y más de una vez se rompió la mina del lapicero, y otras tantas, hice agujeros en los cuadernos que, me regalaba el bueno de Satur al hacerlas, sobre todo al borrar si las hacía mal.

          La seña Fani, fue la primera que me pilló con mi secreto, ejke allí había lapiceros y papeles, y cuando descansaba de colocar manzanas…, y al pillarme, pues le conté todo lo que veía dentro de mis ojos, y qué intentaba hacer vivir las letras en un papel,  y me dijo que era algo prohibido para una niña y más de mi edad,  y por aquel tiempo me dijo que: “No se lo digas a nadie que sabes escribir tan pequeñita o te pegarán, yo te guardo lo que escribas y te daré manzanas…” por aquel entonces le ayudaba a poner manzanas de un montón a otras cajas y ella, cuando fui mayor me contaba todo esto, me devolvió mis escrituras y me contó que le preguntaba, “¿manzanas, pero me darás también para mi hermano y mí papá?”  La verdad ejke me daba más cosas que manzanas, y también eran para mi mamá, al final eran para todos menos para mí, pero yo comía muchas en casa de la seña Fani, así que, cada día iba a su casa a colocar fruta y contar historias con letras de diferentes tamaños, pero ordenadas y juntas, luego supe que muchas palabras juntas pues me lo dijo la seña Fani y que, eso eran frases y qué frases era una palabra plural, y ahí me lié solo un poco, seguro que las palabras plurales tenían más de una madre, pero solo era ponerles una s, no sé, era muy raro la familia de las palabras, las escribía yo, seguro que era su madre, pero no, no era posible, yo no podía ser su madre, las niñas no tenemos los hijos… era muy raro.

          La verdad que la seña Fani, me contaba cuando ya fui mayor que se reía de lo lindo, pues, después de mis aventuras con las palabras, ya con cuatro años, casi cinco me llevaron a ver unos tíos que vivían muy lejos, y allí habían comprado un mar. Y ejke mi abuelo me contaba que en La Rioja tuvimos mar comprado, sí, lo trajeron a cazos, pero como no cabía, pues se lo llevaron a calderos o nos ahogábamos.

          Así que me llevaron a ver ese mar, era tan grande el mar, luego había otra cosa que eran océanos, pero esos estaban en otro sitio, y debían ser mucho más grandes, pues allí, donde vivía el mar seguro que no cabía un océano, me lo dijo la seña Fani, ella había visto un océano y me dijo que era igual que el mar, y si el mar era ya grande, se ve que el océano era más grande aún…

          Me impresiono el mar, la mar le decían los hombres que se bajaban de unos ataúdes sin tapa que iban por el agua, luego supe que eran barcos, pero nunca, por más que los miré les encontré los brazos para nadar, seguro que los tenían escondidos, y sobre todo no entendí por qué unos tenían velas, otros hacían ruido y les echaban gasolina como a los coches, si no tenían ruedas, bueno si pero arriba, vamos que no daban vueltas y las usaban para salvar, no sé que salvaban, pero era curioso, pues otros tenían unos palos como los del panadero para meter el pan al horno… bueno, luego supe que unos barcos eran a motor, otros eran barcas con remos y otros, veleros… Cuantas palabras tenía el mar… Así que, cuando llegué, corrí a casa de la seña Fani a escribirlo todo,  y conté una historia de cómo allí la lluvia  era salada, por eso los coches se les hacían boquetes, ejke la sal sabe muy rica pero a los metales se los come, por eso entendí que no era bueno comer mucha sal pues, igual que los coches yo tenía el corazón de hierro, eso me decía la seña Fani, y seguro que la muy glotona llegaba a comérselo, al fin y al cabo mi corazón estaba segura que era un reloj, por eso si bebía el sanites muy rápido y me dolía el corazón sobre todo si no eructaba, corría donde Javier, ejke era relojero…

         Hoy encontré un trozo de papel carcomido por la humedad con mis letras secretas de niña y…. es curioso y me da rabia, pues lo bonito que era el mundo cuando aún desconocía tantas cosas que, hoy que soy mayor y aún desconozco otras tantas más… y la verdad que el mundo sigue siendo… sobre todo curioso.

     

    Imperio.

    10/13/2009

    Berreo por berrido igual berreando

     
                                                                               
     

         Ando más agitada que un jarabe en la toma cuando tienes catarro, pensando y viendo desde mi punto de vista como cambian las situaciones en ese según como nos va, y qué yo pensaba que nos pasaba a todos, y nos debe pasar que no lo dudo, pero noto qué hay un grupo inmenso de gente con la que topo a diario que, lo único que les preocupa es: poco más allá de llegar a final de mes, qué hacen sus vecinos, se creen que la tele y esos programas tan culturales de críticas del corazón son la vida real, y que son felices cuanto más pueden gastar, se les cae el mundo ante el espejo, pero no por verse guapos o feos, sino por una arruga, una lorza en el abdomen y alguna que otra cosa más referente a bultos, y vamos, cosas de poco más allá de si no tienen ropa nueva con la que salir a la calle cada día. Temen envejecer por las oportunidades que quita, cuando ya tienen su vida en marcha, es decir, una familia formada, o por formar, pero con esto no tienen suficiente, necesitan lo que ocurre en esos programas del corazón… esto, o yo ya me perdido y no veo de gorda (expresión muy riojana).

         Así visto en frío, me da la sensación que solo cuando hay una crisis la gente retorna a lo verdadero, pero claro, ¿Cómo se bajan de un caballo ficticio? Y ejke cuando se acostumbran a que su vida solo es el día a día sin fijarse en que, hay momentos que los diferencian, te encuentras con cambios de humor, salidas impresionantes de pie de banco y sobre todo situaciones ridículas que tienen explicación en algo tan sencillo como las hormonas, pero casi mejor no dársela… Pues a veces creo que, no somos capaces de romper con la juventud, sin que llegue a ser falta de madurez, puesto que afrontan problemas sociales y les dan solución, pero emocionalmente se quedaron en poco más allá de la adolescencia, y así pasa, cuando llega un problema de esos importantes, los de dentro, los que marcan tu bien estar; pues me da que se pierden por eso, por no querer crecer cuando ya hemos crecido…

         Y te encuentras qué ni miran a su alrededor, y si lo miran, todo lo desorbitan, desconfían, creen que pueden ser victimas de un engaño, y lo curioso qué son más fáciles de engañar de lo que en sí mismos creen, pensando que la mejor manera de evitar engaños, mentiras y diversos timos es llevar dinero en el bolsillo y andar con cuidado con quien hablan, además se creen todo y más si son del halago fácil, pues diles guapos y ya está, ya les quieres, da igual la amistad, solo quieren compañeros de lo bonito, pero bonito de ellos, ya pienso que solo de lo bonitos que son… y ejke, además en ese hablar no pasan de poco más allá que del tiempo, y si fulanita o fulanito que tienen y son interesantes… y eso sí, luego llaman a la línea del tarot para preguntar por sus conocidos haciéndolos pasar por familiares… con preguntas tan importantes como si fulanito encontrará novia, y si tendrá trabajo… cuando tienen pareja e hijos y un trabajo fijo, otros no, pero hoy en día el trabajo nadie lo tiene seguro, pero como llevan tantos años en la misma empresa  creen que, quedarse sin trabajo no les va pasar a ellos, así que cuando les pasa, en vez de pensar en la situación económica creen que han de pasar por todo lo que diga el jefe, es fallo de ellos el que las cosas estén así… no se plantean que vale, esta mal la economía, estamos en una crisis mundial, pero que tu jefe puede ser un… mejor me callo que,  puede estar abusando de la situación, y se callan, ni leen, ni se plantean que ocurre, ni comprueban qué pasa en su trabajo, y pasan por cualquier aro, y luego protestan cuando las medidas económicas andan por recortarles el sueldo y ejke votaron sí pero no sabían bien a qué, y ejke, no cabe duda que, mejor hacer huelga y protestar por un partido de futbol, hacer tu mundo con la Roja y a quien llevará el entrenador de moda… tu vida, no tiene importancia, tú al mogollón, a sufrir viendo la tele en un partido… qué si, que la vida esta mal para todos…

         Además, los que aún no tienen pareja, o pasó algo que las llevó a perderlas, si se enamoran, miran si es interesante y rentable ese amor, cosa que me maravilla, puesto qué el amor en si, pues sí es interesante, pero el que sea rentable, no sé, igual da lechones qué puedes vender en feria y yo de esto no me enterado… Puesto que escucho comentarios o me cuentan, pues cosas que flipo, llegando a acuerdos en una futura pareja qué ni se ha formado, vamos formado, ni tan siquiera les han dicho un triste: “Quiéreme tonta/tonto que soy mecánico” que les indique por lo menos que existe, vamos que, ni saben tan siquiera si les corresponde, pero van haciendo planes, vamos que se prueban un anillo de compromiso sin tener aún el dedo a quien metérselo. Eso sí, hay un requisito sin ecuanon: la tía esta buena, el tío tiene pelas y es solvente y en ambos casos qué sea dócil, agradable y qué pase por su aro, es decir: un sin carácter… cosa que debe ser el nova más de la candidatura perfecta.

         Y en esto del amor, ya si que me pierdo, puesto que encuentras personajes que tienen pareja, hijos, pero, si salen una noche a una cena, acaban en la discoteca intentando ligar, y si no llegan ni con su pareja a tenerla complacida, me lleva a preguntarme, qué pretenden llamando la atención en una noche de copas diciéndole a una “maciza jovencita” cuando vives en un lugar donde nos conocemos todos, y encima para salir te pones el anillo de casado, ¡so garrulo! Y encima dicen: “Si ejke aún levanto pasiones” y están diciéndole guapas e intentándose llevar al huerto a mujeres con la edad de sus hijas, pero digo yo que con ello llenarán sus egos.

         Cosa que también pasa con nosotras, ves mujeres que creen que por vestir de jovencitas y hacer locuras como cantar y saltar en la calle o pintarse como una puerta y colocarse en el pelo una pinza del ratoncito ese americano, pues ya pueden romper el corazón de niños que, lo mismo son amigos de sus propios hijos. Y lo divertido que con esto, ya se creen que, si fueran unos años más jóvenes partían la pana… ¡Ya para hacer qué, ¿trapos para limpiar el suelo?  So gárrula! Qué muchas dejan a sus maridos por qué están hartas y se creen que merecen algo mejor, qué perdieron sus mejores años criando hijos… y acaban en discotecas hueseras, donde al final se llevan al huerto a otro garrulo tripón como el que tenían en casa viendo la tele sin hacerlas ni caso…

          Lo que me duele de todo esto, ejke ni saben por qué están así, ni se plantean que hay cientos de cosas que, puedes hacer sin falta de caer en esas cosas que cuentan en los interesantes programas del corazón, qué digo yo que, serán interesantes puesto que todo dios los ve y deben dar muy sabios consejos… que llevan su vida de noche de juerga, y esa noche de juerga es sin duda con alcohol, y ni piensan en el dolor de cabeza del día siguiente, qué la vida sigue y que en casa están tus hijos, esos por los que perdiste tu juventud… Cuando hay museos, libros, actividades como senderismo, yo que sé, lugares y cosas que no son nuevas para hacer que van a tu edad, sin falta de perder años, ganar disgustos y sobre todo, temer la edad cuando ya se tiene.

          Y sí, la vida da problemas, pero noto que no se solucionan, más bien se empeoran… El por qué, no lo sé, pero como me gustaría saberlo.

     

    Imperio.

    10/12/2009

    Berrido pretendiendo entender

                                    
                                                                                
     

         Sin duda alguna, la vida tiene razones qué la razón prefiere callarse y actuar, de no actuar simplemente morimos aún viviendo.

         Tenemos un órgano, ya creo alguna vez que, no todos lo tenemos, aunque es algo qué por narices lo tenemos, con esa acepción en viceversa de usarlo bien o mal, pero corazón, o alma; es decir pensamiento e interior, pues lo tenemos todos, y a todos han de llenárnoslo, primero nosotros mismos, e inevitablemente se ha de llenar de ese roce con los demás. Llenándome de una sensación que, por más que lo pienso, es como si el corazón tuviera dos puertas y las dos entrasen, y lo de dentro ha de llenarse con lo de fuera y lo de fuera desde dentro en esas de dar para llenarlo, pero con una vertiente única: todo se gesta dentro.

         Y ejke la vida nos coloca en cada brete que, si eliges para ti misma, dañas y rompes, y si dañas y rompes tu irás mejor, pero lo que dejas es una estela de tal destrucción que, prefieres quedarte por qué lo que te impulsa a irte, pues también te llena ese órgano fatídico que es el corazón, tan fuerte, qué ha de latir y late aún con tus propias necesidades un poco marginadas, esas que, parece demostrarme qué el corazón; a él, no acabo nunca de ver si es un villano o un ladrón.

         A veces me imagino al corazón con un caballo negro, haciendo como deporte emboscadas para atacar al rico (sabio) y luego el botín repartirlo a tus pobres sentimientos, los cuales, son tan ricos como aquello que robas por que crees que es justicia repartir, y te los quedas aunque nunca crees que los usarás por que no puedes usarlos o no tienes donde usarlos… y otras, simplemente robas yéndote con la imaginación a aquellos lugares o pensamientos tan íntimos, tan tuyos, que se guardan en una cueva, con un mapa encriptado en tu cerebro, que ni osas dar la clave,  imaginando en un cuento de los cuarenta ladrones, con ese “ábrete sésamo” ya qué lo que tienes allí, casi es robado, o más bien, solo lo soñaste y si lo cumples, esos tesoros se perderán, tanto si los cumples, como si los compartes, por qué incluso; si los compartes puedes dañar, y si se cumplen dejan de ser tesoros…

         Por supuesto que guardar en el corazón acepciones sociales de bueno o malo, la segunda, si lo pienso, pues no merece la pena ni para aprender, puesto qué, si por salvarte solo te quedas con lo bueno, y lo malo lo pierdes no te dañen, no sufras… en ese momento, cuando solo eliges moverte entre aguas cristalinas, me doy cuenta que, me convierto en habitante de la cueva de mis tesoros, un desfiladero donde fuera por protegerme dejo mil trampas mortales para quien ose entrar… Así que, no sé como convertir a mi corazón en un negociante ejecutivo, pero no de ejecutivo agresivo, pues es lo que más rendimiento aparentemente da, aunque la idea del corazón es convertirse en traficante de armas, tan punzantes que, la dirección es de una bayoneta con dos puntas, qué sí, te defiendes, pero también te hieres.

         Así que no sé, no sé si lo mejor es ponerle un hábito al corazón, y antes de decir el “ábrete sésamo” simplemente en el recibidor de la cueva, colocar una ducha para evitar que se cuelen virus nocivos. Aunque sin virus, dejaría de ser lo que soy.

         Quizás un corazón enfermero, un corazón prisionero,  un corazón sincero ( creyendo que ha de ser: con justicia ante la sinceridad ya que ella es muy egoísta y social), un corazón equitativo, un corazón justo y juez, lo deba cambiar por un corazón emigrante sin papeles, ya que cuando no da lo que recibe de todo aquello que le hizo comprimirse y herirse, y se queda solo con esas oportunidades que en cada momento pensamos que son favorables…, entonces y solo entonces creo que es libre, aunque el corazón se pregunta, ¿Por qué tengo que dar solo lo bueno? Y el daño que me hicieron, qué pasa, ¿Qué solo ha de ser mío, solo he de sufrirlo yo? Y miras a tu corazón y le dices con una caricia: Por paz interior mejor así corazón, mejor así.

          Hoy creo saber que, el corazón me puede, es más fuerte que yo, ¿Y qué le voy hacer si es más fuerte que yo?

          Aunque no a todo el mundo le sirve, veo a diario dejar el corazón guardado para salvaguardarse, y veo como nace el odio, la desidia, el orgullo, la avaricia, la envidia, la mentira; disfrazada de verdad y de mentira, la venganza, y… se instaura el perdón como excusa, como moda… y ejke, además, todo esto es tan necesario para triunfar, que me da que voy a ser siempre una perdedora.

     

    Imperio.

    10/11/2009

    Berrido qué levante la mano…

     
                                                                            
     

         No sé, bueno algo supongo, pero yo al menos basta que me digan no toques, para qué me muera de ganas por tocar, di que esta ese civismo y ese respeto que me enseñaron a base de aquellas miradas que, bien eran peores lo que parecían poder hacerte que el tocar tan deseado, y ejke si colocan ese cartelito o te dicen ese aviso tan imperativo: “No tocar”  sin saber por qué, bueno sí, ejke es algo que aprendes por miedo y pues te detienes y no tocas, pero las ganas, al menos yo, no sabe nadie con las ganas que me quedo. Aunque estoy muy segura que si me ofrecen ese “toca”, suelto ese: ¡A ver…! Pero pierde la magia, sé ve, al menos para mí que, sin ninguna duda mola más lo prohibido.

         Pero es curioso, incluso ateridos de miedo, la cosa ejke, que escuchamos un ruido de esos que casi llevan cartelito de no toques, pues qué hemos de ir a mirarlo y ya puede ser una anaconda de 100 metros que la ves dispuesta a saltar sobre ti, que tocas, aunque me imagino que ellas nos verán como un rico manjar, así que, también en estos casos, supongo que es para decirle: “Espera que me tienes segura, deja por lo menos que me arregle” aunque que te vean apetecible, aun con saltos, gritos, quedarte petrificada y demás escenificaciones de miedo y susto, es para pensar y reconocer pues que, tiene su punto para darle las gracias a eso que quiere tocarte...

         Pero, en todo esto, pues hay algo muy curioso,  y ejke, esto, pues qué algo me anda entre las ganas de preguntar,  ya que, o al menos a mi, me sorprende. Sí, pues no es la primera vez que me pasa y supongo qué ni la última, y no solo con animales, bueno todos somos animales. Y aquella vez… igual y como con aquel qué usándome de rehén, me asió por el cuello en una sucursal bancaria, por cierto, con un brazo sudoroso, qué me produjo más repelús que miedo, y le dije: “Juer tío, úsame, pero sécate por lo menos el brazo qué además de miedo ajko me das un rato” recuerdo que sonrió, se quedo parado por unos segundos mirándome extrañado, pero le dio igual como me sentía y regreso a su cometido, este, estoy segura que no tuvo una madre o un abuelo ni un vecino que le mirase con ojos de asesino cuando veía un cartel de no tocar, pues de haber sido así, estoy más que segura que, no me agarra de esas maneras y mucho menos con el brazo todo sudoroso, di que estaba robando, y yo, en ese momento era ese valor seguro a que lo dejaran escapar y le dieran lo que quería, qué si lo pienso, iba arreglada, y supongo que al verme mona, le dijeron que ya se lo daban pero que no me hiciera daño… Si llego a ir sin arreglar, no sé que hubiera pasado…

         Pero vamos, qué también es cierto que no llevaba yo un cartel de no tocar, pero ejke, lo mismo me pasó una vez con un perro, aunque con aquel atracador tuve mis más y mis menos por más de una ocasión,  pobre, si ejke me dio hasta pena, con lo guapos que había en aquellos lugares, me eligió a mí… si ejke él se lo buscó. Y sí, el caso que hay algo en lo de no tocar qué no puedo evitarlo, y para mí que, este buen hombre atracador se dio cuenta y me quiso dar una lección, ya que, aunque no sea nada más que ver o suponer el cartel ese de no tocar, por lo menos el cartel, aunque no sea más, pues lo toco.

         Pues por esta cosa inevitable para mí, una vez de tantas, un perro asomó en su propiedad el cabezón, justo al lado del cartelito de marras,  y el chucho estuvo a un milímetro de morderme, y además, empezó a ladrar como si le pagasen en plan descaro delante de mi cara, ¡si hasta me lanzo felipones, es decir: escupitajos, y sorda me dejó un rato, no le reclame tras el embate… por qué soy buena y educada…!, vamos que, el chucho profesional era, pero, en ese momento de él en su puesto y yo en el mío,  le grité un cállate muy tajante y le dí en el morro una ligera languarina, pues no era cosa de hacerle daño, estaba trabajando el hombre, ganándose el hueso de cada día. Pero al darle en el morro y quejarme mandándole con un ya te vale seco y tajante. Se detuvo de ladrar en seco, me miró ladeando la cabeza, aunque no dudó de su cometido y regreso a ladrar mucho más fiero, le dejé, al fin y al cabo mi educación fue impuesta y me debo a ella...

         Pero es lo que me choca de los vigías del no me toques pues, si les llamas la atención, por un segundo dudan si pueden dejarte o no ese tocar que tanto apetece, así que seguro que, a ellos también les apetece saltarse la norma, ¡vamos, digo yo!

         Otra vez, me pasó con un cocodrilo pequeño y con una serpiente en una exposición de animales exóticos, estaban cada uno metidos en su terrario, y había más... bichos digo, pero ligeramente abiertos, esos dos… El cartel muy claro: el sagrado no tocar, pero no pude evitarlo pues asomaban la cabecita y toqué, tuve suerte y ni la pobre serpiente llegó a morderme, aunque la bronca que la eché fue de aupa, tanto que se piró a esconderse bajo una rama del terrario, ¡qué escupitajo lanzó la muy guarra! y dicen que son sordas, con el grito y la bronca… no sé yo… y eso qué por poco me muerde y si me muerde me quedo con el veneno, y puede que me hubiera matado pero yo la saco y la muerdo, ¡vamos hombre, qué además tenía un cartel de no tocar y eso para mí es toda una tentación!

         Otras veces no llevan el cartelito, y claro, lleven o no, pues te choca el animal u objeto y por esa curiosidad o yo qué sé que es, el caso que tocas, y muchas veces lo lamentas pero otras quedas encantada, pero qué poquitas veces se sale bien parada de eso que, por hacernos propietarios de esa curiosidad insaciable, así ocurre…

         Pero sí, me es curioso, sobra con que te digan: No toques y te entran unas ganas de tocar… qué demasiadas pocas cosas malas pasan… Aunque me choca,  ese como si sorprendes a eso que ya avisa que no has de tocar, a ellos también les entran ganas de tocarte, ¿Será qué la curiosidad no es algo solo humano?

     

    Imperio.

    10/9/2009

    Berreo sin otra intención que berrear

     
     
     
                                                                                 
     

       “A la feria se va mi niña, a la feria o la vendimia, que el corquete lo llevas…, quitas aliento…” Esto con alguna que otra frase más me canturreaba mi vecino cuando era una jovenzuela, vamos una adolescente, cuando salía de casa de fiesta, con esa intención inconfesable de robar corazones, toda guapa, vestida, maquillada, con tacones, con ese día especial que, ante el espejo, pues le guiñabas el ojo y casi esperas que te dijera guapa.

         Encima mi madre siempre me sacaba faltas, que si era fea, que si para qué me pintaba, qué si los tacones, que si la falda corta, que ningún escote… Pero bueno no la hacía ningún caso, salía y me encontraba a mi vecino haciendo guardia, así me lo decía: “Qué te des prisa que no llego a misa” “!Lo que tarda esta mujer en arreglarse, qué no me puedo marchar sin verte antes!”

        Él me cantaba aquello de: “Ojos verdes…” y todos aquellos versos… ¡Jo! Me encantaba, no sé si ponía más empeño en arreglarme justo por eso, por qué estaba él esperándome en el portal, es más, si algo no le gustaba de mi indumentaria me lo decía en verso, y con mucha gracia, y nada, subíamos juntos escalera arriba, y me esperaba y yo salía desde mi habitación… y cuando según él ya estaba bien, se iba a la calle y esperaba a que bajase tras recoger lo que había sacado del armario… Y de nuevo me jaleaba con aquellos cantares qué la verdad, eran lo mejor de salir, incluso cuando hoy salgo a la calle a algún evento especial, parece que le veo… “A la feria se va mi niña, a la feria o a la vendimia, que el corquete lo llevas pegadito, eres tu, es tu cuerpo, quitas aliento…”

         Aquel hombre era para mí una referencia, egoísta por mi parte, pues siempre conseguía de él cosas buenas, y ojo que cuando me reñía, la verdad que solo a él le escuchaba, tuve con él tantas cosas buenas, que toda mi vida repitiendo a diario un gracias, no creo que iba ser suficiente... Sobre todo que,  yo que siempre me sentí muy fea, que nunca he dejado de serlo y sentirlo así, pero él solo él conseguía hacerme sentir eso, ser la mujer más guapa sobre la tierra.

         De este hombre aprendí tantas cosas, entre muchas qué el ya me avisaba que, no siempre me lo iban a tomar bien, que mucha gente iba juzgarme como falsa o con interés, pero él me enseño y aprendí a su lado el valor de que cada día es una lección, de ir en la vida con un cuaderno de notas para tomar apuntes y aprender, incluso aprendí a que si veía algo que no me gustaba decirlo, no solo la cosa de decir lo bueno, pues el dar, se da sin motivo; pues de él aprendí que dar sin gana es peor que mentir, “Cada palabra se dice solo si sale del corazón, aunque te juzguen mal…”

         Cuando me di cuenta de todo lo que significaba para mi este hombre, cada año le entregaba el día del padre y en su cumpleaños una carta, un pequeño cuento, cuando murió, el correr a su lado, el preguntar por como estaba mi padre, y ya era muy anciano y sus familiares pensaban que lo hacía por quedarme con su herencia, a él le llevo a morir con una sonrisa…

         Cada año, incluso cuando me costaba llegar… aunque me rompieron los cuentos delante de mí, y se sorprendieron sus familiares cuando no quise ni lo que me legó, pero aún así, cada año el día del padre y en su cumpleaños le dejo un cuento en su tumba, él no lo lee, pero creo que aún estoy en deuda con él…, Ya hacen 15 años que no me han traído el cuento para romperlo delante de mí, en su tumba solo están las flores que le dejo yo, aunque los cuentos los dejan rotos… y, supongo que tras tantos años con lo mismo, pues sus familiares se habrán convencido qué de él ya recibí su gran herencia, con él, con conocerle.

         Y aunque ya no puede cumplir años, dejo de cumplirlos, hoy sigue siendo un Felicidades papá.

     

    Imperio.

     
    10/8/2009

    Berreteando cosas sin mucha (o tal vez con) importancia

                                                                           
     

        No sé por qué ocurre así, pero a mí al menos me ocurre de vez en cuando, bueno a mí y a mi vecina, y a otras cuantas vecinas más. Ah, también le ocurre a alguna compañera de trabajo, de colegio y otras que ya no son compañeras, lo fueron en su día; y unas son ya amigas y otras hace tiempo que no las veo pero sé que les pasaba.   

          Y creo que sí, a una amiga también le pasa, bueno, a varias amigas, y de la misma forma o similar, a otras mujeres que conozco también, y creo que a mi abuela le pasaba, a mi madre no sé, a mi prima sí que le ocurre, bueno, posiblemente entonces será que nos ocurre a muchas mujeres, pero como no estoy muy segura, solo puedo meter en el saco a las que les ocurre, ¿No?

          Esto yo pienso que es algo raro, posiblemente no nos pase a todas las mujeres, a los hombres lo desconozco, para mí los hombres cada vez son más raros, creía conocerlos hasta hace poco, pero ahora, a partir de los cuarenta…, pues entre ese refrán que suena soez de mi tierra: “A partir de los cuarenta con la chorra (significa pene, tal cual suena) no eches cuenta”  Y, me da que el refrán anda equivocado, por qué a muchos caballeros con o sin caballo; a partir de cierta edad, no diré ni por asomo: Viejo verde; ¡Pero caray qué raros se nos vuelven los tíos a partir de los cuarenta! Y antes, eran verdaderos encantos, qué no digo yo que no sean encantos a partir de los cuarenta, pero, ¡La madre de un perro tuerto, cómo se nos vuelve el mundo masculino! Vamos, que a muy poquitos consigo entender y al que entendía, le tengo que llevar flores qué es el cabo de año.

          Pero a las mujeres, sobre todo a las que conozco, no ejke las entienda mejor; pero en lo que me ocurre a mí que a otras puede que no, pero a las que conozco sí. Ejke hay días que hartas de todo, agobiadas y puede que alguna cosa más, damos camino a abrir el grifo, sí, a la lágrima fácil, bueno, otras gritan, o gritamos, yo también a veces. Pero, con todos los motivos que podemos tener para llorar, elegimos el más tonto, y con el motivo de marras pues, nos morimos de la pena; o de algo similar, pues pena no ejke sea propiamente lo dicho dicha pena, pues es algo complicado de explicar, pero la verdad que nos quedamos como una piltrafa.

           Existen soluciones, qué eso si que es variopinto, pues unas se van de compras, la verdad, las que menos, otras nos da por hacer la Heidi, sin vestir de rojo, pero recitando aquel: “Mas y mas zirinosécomosigue na na na na na, noséqué, la la, y ahora ya si qué no sé cómo sigue la, la, la…, eso sí sé, en la serie salían las cabras en el momento canción…”

           Sí, y  en este momento solución, pues que casi nos vamos de viaje salturreando por la casa con un imaginario Pedro, el abuelo, las cabras, bueno estas podemos ser nosotras mismas, por lo menos la cabra de la legión, aunque esta cabra no es ejke sea una cabra, al menos hembra, ya que esta cabra es macho. También en el cortejo, se viene la señorita Rotermeller o como se escriba, el chucho niebla, creo recordar que se llamaba, y las montañas. Y allá que nos ponemos a canturrear, tras los saltos, canción y gambadas pertinentes pues, todo se pasa, nos lavamos la cara y nos maquillamos, y donde estaba la pena, se fue.

           A otras sé que les da por otras cosas en ese estado de seudo-pena, inquietud o no sé la verdad como llamarlo, sí, otras cosas como oler la ropa y quejarse de todo, otras por sospechar de quien se arrime pensando que todo el mundo miente, otras, sí, conozco dos que se la pasan llamando a todo lo que le dicen: Mentira y grande, eso es mentira, incluso ante el espejo, y con esto se irritan más aún.  Y ejke estas, además lo llevan peor en aras de superar esa pena rara que nos invade y que tratamos de dar solución de variopintas formas, y así, pasar ese trago de seudo tristeza o lo que sea esto tan traúmante.

           Bueno, creo que me dejo alguna otra solución para este problema, sí, sé de alguna otra que para solucionar su pena momentánea, pues la arrean con el chocolate y dulces, y luego se ponen a dieta severa con 25 calorías al mes, duran segundos ejecutándola, bueno, a algunas les dura el empeño: el almuerzo y poco más, pues andan en ese intervalo del desayuno al almuerzo con sueños románticos con un cochinillo al horno, un pollo asado, pero pocas, la verdad que muy pocas con una buena ensalada, de esas que de por si son riquísimas, antidepresivas y encima tienen pocas calorías.  

          El caso que soñar con comida, o pasarse comiéndola, pues es algo que también se usa como remedio casero a la pena esta dichosa que, no sé yo muy bien si es pena, pero, creo que lo genial y de soñar, pues como que mejor el andar soñando con un jamón, pero, digo yo que, habiendo chorizo de esa barra tan buena y sin aditivos y sin conservantes, y, lo de conservantes ya no lo tengo tan claro por el refrán de mi tierra, ese soez, sí el de a partir de los cuarenta…, di que habiendo almidón que es natural; se pela una patata, se frota la barra chorizo con ella y… a  degustar del embutido, ¿No?

           Pues la mayoría lo acaban pagando contra eso, ¿dije pagando? Bueno no, mejor decir, solucionando. Y sí, con el chorizo a vueltas y buscando en quien no nos entiende, pero lo tienen y ejke en horizontal, se encuentran y consiguen muy buenas soluciones a estas penas tan raras que no son penas, pero caray lo que amargan…

           Así de simple, y sí, se soluciona de una u otra manera ¡Pero leches, qué rato más malo se pasa!  ¿Malo, o bueno, no? Por lo menos teniendo en cuenta qué solución se dé de esas científicas en laboratorio propio y exclusiva en cada mujer, vamos creo.

     

    Imperio.

    10/6/2009

    Berreando un relato

     
                                                                                
     

         Lo cierto ejke cuando se me junta el cielo con la tierra, no debería correr hacia el cementerio, sino al mundo de los vivos, pero es como un imán correr a pasear por allí, a recordar… con todo lo que ello conlleva de dudas para mí, aunque ya no me lo planteo más,  no voy a seguir luchando…

         Tenía poco tiempo, apenas dos horas para volver a casa. Así que tras una ducha rapidísima, salí corriendo a buscar ese sitio donde me relajo, pero esta vez no llegué al cementerio. Un poquito antes de donde empieza la tapia por donde llego, aunque no sé su orientación  siempre le digo: “del ala sur”, pues cuando llego; mi norte anda perdido. Una señora muy mayor subida a un banco pequeño y raído intentaba encaramada a una higuera, para mí, qué pretendía quedarse con algunos higos, ¡vaya! pensé, la tercera edad robando, y me acerqué intentando dar señales de mi presencia, pues a las 6 am aún es de noche…

         Al verme, la anciana, me explicó que no estaba de recolecta de higos, sino qué, lo qué pretendía era recolectar unas alcatrapas (cepos) que dejó para dar caza a pajarillos y así poder comer carne, pues su marido enfermo, no la deja comer carne ni pescado, así qué mientras el dormía, en las ramas de los árboles y el río, indicándome el Ebro, se aprovisiona de esa carne y pesca que él no la deja comer.

    _Dubitativa, “¿Cómo qué no la deja comer?”

    -“Si hija, él no puede moverse, pero sus miradas siguen matando, y ya no nos llega como cuando…” Calló, mirándome embelesada, con una lágrima, casi feliz o por lo menos cargada de ternura, se abalanzó hacía mí, pues creo que, ahí, en ese momento me reconoció, a pesar de qué no la recordaba, había cambiado tanto… y saltando casi del banco, me abrazó. Cuando años atrás la critiqué de tal manera, qué ahora al reconocerla, entre sus brazos me sentí culpable…

    -“Si hija sí, ¿Recuerdas? cuando a mi hermana, qué mi padre desheredo por casare con su marido, cayó enfermo y tras muchos años murieron juntos, en una pobreza extrema, pero ellos con su esfuerzo compraron su finca, allí hicieron su casa, allí nació, y en aquel accidente murió su hijo, y vosotros, con muchísimo cariño les cuidasteis tanto…, llevándoles comida y esa ayuda impagable qué es el cariño, nunca estuvieron solos a pesar de todo lo que les hicimos su familia, y ellos, lo único que tenían, su finca, esa que compraron antes de casarse y gracias a ella mi padre dio su consentimiento y aún así, los dejó sin nada…, y mi sobrino, al morir, ellos siguieron queriéndose tanto… Y yo, por mi marido qué le hice caso, les quite su único deseo; enterrarse con su hijo. Pero hija, aquello que pasó entre nosotras, tu sin gritar, pero decirme que no tenía derecho hacer lo que hacía, me hizo reflexionar y cuando mi marido le estaban operando, me fui del hospital, y sin que él se enterase hice los papeles y hoy mi hermana, mi cuñado y mi sobrino duermen en un eterno juntos, sé que no es gran cosa, soy una cobarde, pero qué dios me perdone por no haber tenido las suficientes agallas, y si hoy se enterase, sé que me mataba aunque ya no puede moverse…”

         No sabía que decirle, solo la abracé, y susurré: “Da igual que no hubieran estado juntos, pero eso que has hecho, mira vale tres puntos…”

    _” ¿Cómo en el baloncesto?”

    -“Sí, eso mismo”

    _ “Ay niña, hace tantos años que no veo un partido, mi marido me prohíbe tantas cosas…”

    _ “Sé qué os hundisteis económicamente, pero también sé que él esta muy mal…”

    _” ¡Sí niña ya no se mueve! pero mira, y eso sí, el llamarme puta, es la única palabra que aún usa, esa y mirarme perdonándome la vida… Hija, me casé obedeciendo a mi padre y resultó, como ya sabes, lo que era y es, un sinvergüenza, estamos arruinados, pero le tengo tanto miedo…”

    -“Bueno, olvídalo, ¿Y si nos vamos a desayunar juntas?”

    _”Ay hija, voy de estas pintas, con este moño…”

    _”Te acompaño a tu casa y te cambias”

         Su mirada triste… “Hija, no tengo más ropa que la que ves, la lavo y muchas veces me la pongo mojada, bueno tengo esta y una bata para cuando hace frío y otras zapatillas, él, no me dejaría comprarme más, aunque el dinero que nos queda es de la venta de la finca de mi hermana…”

    _”Vamos, qué es igual, además la que es guapa lo será siempre…”

         Con resignación pero, igual que una niña, caminaba no sabiendo casi como andar, la agarré del brazo y al llegar a la terraza, pedimos un café con leche para cada una, dos pepinillo rellenos de anchoa, uno para cada una, y una tostada con mucha nata para ella. La cara del camarero, al escuchar los pepinillos, despertó en nosotras una gran carcajada…

         Entre molesta por ir sin arreglar y feliz como una niña, tomó el desayuno, disfrutando de él como quien toma el manjar más rico de la tierra… Continuaba ciega, atada a un pasado donde pensaba que hizo daño, y simplemente no tuvo opinión, una mujer puede olvidarse de que existe si nunca la dejaron existir…

         Al acabar el desayuno la llevé a la peluquería, en el centro de día de la tercera edad, no hubo problemas para que la atendiesen, y por ropa a esos sitios donde te ayudan si realmente lo necesitas y ella, lo necesitaba… Sabía que llegaba tarde pero me dio igual, llamé para cambiar la cita y la acompañé a su casa.

         La mirada de aquel hombre nos asesinaba, estuve por preguntarle como un hombre así, qué ya no se valía por si mismo, seguía sus dictados y con miedo hacía él, pero cuando nos regalo un puta en plural; fue cuando comprendí… Hoy, ese gran hombre, como todos esos grandes hombres qué solo saben regalar amarguras; reside al cuidado del estado, y ella, por fin, fuera de cadenas, sola en su casa, pero feliz como nadie…

         Alguna mañana, cuando se me vuelve a juntar el cielo con la tierra, parece que me intuye y me llama, y ahora, en vez de ir al cementerio, me lleva a dar un paseo, a juntarnos con la vida, guarda monedas de las vueltas del pan para invitarme a desayunar por lo menos de vez en cuando…Así que, ambas hemos aprendido a sacar provecho de las cosas pequeñas, aunque la vida nos traiga cosas malas, erramos en el pasado y hoy, también lo continuamos haciendo en muchas cosas y, en un tiempo, esa misma vida que hoy hacemos por aprovechar, nos tratara mal seguramente por nuestros propios meritos y otras, por qué así toca…

     

    Imperio.